Reyal entra en liquidación con una deuda de 4.600 millones

Empresas, EXPANSION

La promotora inmobiliaria Reyal Urbis enfila la rampa de la liquidación, tras cuatro años de concurso y tan sólo once años después de su puesta en marcha.

La compañía presidida por Rafael Santamaría recibirá en los próximos días la comunicación oficial del juzgado de lo Mercantil de Madrid encargado de su concurso, donde le comunicará la negativa de sus principales acreedores a aceptar el plan de pagos necesario para que la empresa superara la situación de insolvencia en la que se encuentra inmersa.

El pasado 31 de mayo venció el plazo fijado para que los acreedores de la inmobiliaria diesen su opinión sobre esta propuesta de salvación, que incluía quitas de entre el 88% y el 93% para los principales acreedores financieros. Entre ellos, figura Banco Santander, al que la inmobiliaria adeuda unos 500 millones (a los que habría que sumar ahora la parte de Popular); Sareb, a quien la inmobiliaria adeuda 1.066 millones; y Hacienda, cuyo pasivo supera los 435 millones.

Según fuentes cercanas al proceso, el administrador concursal de Reyal Urbis (la auditora BDO) ya ha comunicado al juzgado que Reyal Urbis no cuenta con el apoyo del 75% de la masa acreedora necesario para aprobar el plan de pagos. En cuestión de días, el juzgado remitirá esta información a la compañía y, inmediatamente después, se iniciará el plan de liquidación.

Activos

Según las últimas cuentas presentadas por la compañía, Reyal Urbis cuenta con una cartera de activos valorada en 1.170 millones de euros, para hacer frente a una deuda de 4.660 millones. Además, posee un agujero patrimonial de 3.449 millones.

Entre los activos, unos 188 millones corresponden a inmuebles que generan rentas, mientras que unos 863 millones corresponden a suelos y a alrededor de 200 viviendas terminadas.

La liquidación de Reyal Urbis acabará con cuatro años de concurso y ocho de negociaciones con su banca acreedora para dar una solución a los más de 3.000 millones de deuda que soportaba la inmobiliaria desde que en 2006, la entonces Reyal lanzase una opa sobre la cotizada Urbis.

Después de la opa, sólo en 2007 logró beneficios y desde entonces acumula más de 4.370 millones en pérdidas.

En estos nueve años de negociaciones, Reyal ha visto cambiar sus acreedores. Así, Sareb se convirtió en su principal adeudado al heredar préstamos de prácticamente de las nueve entidades que le traspasaron activos.

Además, varios fondos como Värde y Aurelius Capital compraron créditos de la inmobiliaria a la banca extranjera. Finalmente, Värde traspasó estos préstamos a otro fondo, Taconic.

Además, durante este periodo, Reyal también ha cambiado de accionista significativo y, aunque de primer propietario se mantiene Inveryal, la sociedad de Rafael Santamaría, a principios de año, Unicaja vendió su 4,3% a Vertrauen Real Estate.

En el primer trimestre de 2017, el grupo ingresó 8,9 millones y perdió 34 millones.

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