¿Son los ‘profit warning’ una oportunidad de compra en Bolsa?

EXPANSION, Mercados

Las últimas empresas españolas que han revisado a la baja sus previsiones de ventas y beneficios se han recuperado del desplome inicial entre tres y diez meses después.

La farmacéutica catalana Almirall es la última empresa española que ha sorprendido al mercado con una revisión a la baja de sus previsiones de ventas y beneficios. Lo que se conoce en el argot como profit warning constituye un hecho poco tan poco habitual como sorprendente en la vida de las empresas cotizadas, que provoca fuertes descensos inmediatos en los precios.

Pero un profit warning no es necesariamente el fin del mundo para una empresa cotizada. Todo depende del nivel de solvencia y calidad de los valores afectados.

La experiencia de los que se han producido en el último año y medio demuestra que pueden ser una buena oportunidad de inversión se si dan tres premisas: que la empresa sea buena, que la revisión a la baja responda a un hecho puntual que no daña el corazón del negocio de la compañía y que se acierte con los tiempos de la inversión.

“La recuperación de las cotizaciones casi siempre se ha visto a medio plazo. A corto plazo, no tanto. Lo importante es analizar si el profit warning responde a una situación puntual o si anuncia que la situación difícil de la empresa se puede mantener a largo plazo”, explica Antonio Sales, de XTB.

Además de Almirall, el trío formado por Técnicas Reunidas, la aerolínea IAG y el fabricante de envolturas celulósicas Viscofan anunciaron sendos profit warning en 2016. En los tres casos y en plazos de tiempo distintos, las tres recuperaron en plazos situados entre los tres y los 10 meses los niveles perdidos tras las fuertes caídas provocadas por el anuncio.

Cuestión de calidad

“Todas las compañías que incurrieron en un profit warning el año pasado son de altísima calidad. El inversor está obligado a examinar muy bien a estas empresas por si hay una buena oportunidad de entrada con vistas a largo plazo. Hay veces que nos podemos encontrar con una trampa, pero en general son compañías de garantías”, asegura Borja Rubio, de Orey Financial.

De hecho, las tres compañías que revisaron a la baja sus previsiones en 2016 cotizan por encima de los niveles perdidos entonces y hoy cuentan con el beneplácito de los analistas. ¿Qué lecciones se pueden extraer de su comportamiento en Bolsa?

  • Técnicas Reunidas. Las acciones del grupo de proyectos de ingeniería se desplomaron casi un 23% el 16 de febrero del año pasado hasta los 20,85 euros. Faltaban apenas 13 días para que la compañía presentara los resultados del ejercicio 2015, pero Técnicas no esperó para comunicar al mercado un recorte de la previsión de beneficios hasta los 60 millones de euros, un 55% menos que el año anterior. La razón, los sobrecostes extraordinarios en el proyecto de la mejoradora de Alberta (Canadá) para Canadian Natural Resources Limited (CNRL) provocado por la inestabilidad de la industria del petróleo, la más influyente en la cuenta de resultados del grupo. La acción experimentó una recuperación meteórica y poco más de dos meses después ya había recuperado los niveles previos. Pero fue una recuperación efímera, porque el valor volvió a desplomarse has finales de junio. Desde ahí llegó la reacción y aunque la cotización ha sufrido la volatilidad propia de un valor muy ligado al precio del petróleo, ahora cotiza en los 35,32 euros y los analistas le adjudican un precio objetivo de 39,20 euros, con un potencial alcista del 11%.
  • IAG. Como en el caso de Técnicas Reunidas, el profit warning de la aerolínea demuestra que las prisas no son la mejor receta para aprovechar el castigo inicial a la cotización. La acción se desplomó un 26,86% tras el Brexit aquel 24 de junio que obligó a la compañía a reconocer que no ya no preveía “generar un incremento absoluto en el beneficio de las operaciones similar al registrado en 2015” y otro 18% el día siguiente hasta los 3,86 euros. Pero quienes apostaron por una reacción a corto plazo vieron como poco más de tres meses después la acción volvía a perder pie y caía de nuevo por debajo de los 4 euros. Lo que viene después es la historia de una recuperación sostenida, sin apenas altibajos, que le permitió recuperar los niveles previos al Brexit a finales de abril de este año. Ahora, la acción acumula una ganancia del 42% en 2017 y trata de consolidarse por encima de los 7 euros.
  • Viscofan. La debilidad del negocio latinoamericano y el impacto del tipo de cambio de las divisas obligó a la compañía a anunciar el 29 de julio de 2016 que esperaba menos ingresos y ebitda para el conjunto del ejercicio por la debilidad en Latinoamérica y por el entorno de divisas. La acción del grupo, unas de las empresas más estables históricamente del mercado español, cayó cerca de un 8% hasta los 46,52 euros. El caso de Viscofan es especial, porque tras una suave reacción durante el verano del año pasado, sufrió una caída en picado a finales de octubre tras la presentación de los resultados del tercer trimestre que llevó el precio de la acción mucho más aebajo de lo que provocó el profit warning previo. La acción estuvo muy cerca de perder el soporte de los 40 euros. Como Técnicas e IAG, quienes entraron en estos niveles acumulan grandes ganancias. La acción de Viscofan bajó marcó máximos del año el pasado mes de mayo por encima de los 54 euros. Este viernes ha cerrado en 51,42 euros, cinco por debajo del máximo histórico firmado en abril de 2015 en los 56,42 euros.

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