Los accionistas protestan por los sueldos de los directivos y el cambio climático

Empresas, EXPANSION

Ben van Beurden, consejero delegado de Shell;Bob Iger, consejero delegado de Walt Disney; Pascal Soriot, primer ejecutivo de AstraZeneca; y Elon Musk, presidente y consejero delegado de Tesla.

Grupos como Shell, ExxonMobil, Disney, Tesla, Allergan o Unilever han vivido la desaprobación de los inversores en sus juntas generales.

Europa y Estados Unidos viven la temporada de juntas de accionistas. Los inversores institucionales y fondos de pensiones, además de los minoritarios, se han convertido en accionistas cada vez más activos que exigen cambios en las decisiones que adoptan los gestores de las compañías.

Estos cambios están principalmente relacionados con los sueldos del consejo y de la alta dirección, para que estén alineados con los resultados, y en los riesgos del cambio climático que, en ocasiones, no están debidamente contemplados en la estrategia de negocio. Las petroleras son un reflejo. Shell ha fijado planes para reducir a la mitad sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2050 y expandirse en energías renovables. Una medida, sin embargo, considerada insuficiente. Un grupo de inversores que gestionan 7.900 millones de dólares en activos, como HSBC, AXA y UBS, instaron a Shell, durante su junta, a que se comprometiese con objetivos más firmes a corto y medio plazo, alineados con el Acuerdo de París, para reducir sus emisiones en la producción de petróleo y gas. El año pasado, la ciudad de Nueva York demandó ExxonMobil, BP, Chevron, ConocoPhilips y Shell por los daños causados por el cambio climático.

ExxonMobil acordó en 2017 desvelar los riesgos sobre cambio climático debido a la presión de los inversores, entre ellos los fondos de pensiones de Nueva York y la Iglesia Anglicana, pero, según los analistas, el informe no detallaba acciones plausibles en línea con el Acuerdo de París ni cómo el cambio climático puede afectar a las finanzas del grupo. En la junta de este año algunos accionistas, como el fondo de Nueva York, pidieron a la petrolera americana que detallara esos riesgos, así como que siga reduciendo sus emisiones de CO2.

Separación de cargos

Pero los accionistas también quieren mejoras en el gobierno de las sociedades. Los hedge funds Appaloosa Management y Senator Investment han pedido a Allergan que separe los cargos de presidente y CEO que ahora ostenta Brent Saunders. La farmacéutica dueña de Botox, cuyas acciones han perdido un 30% de su valor en doce meses, ha hecho varias adquisiciones que han disparado su deuda. Para estos accionistas, debe renunciar a las compras y centrarse en el negocio.

Un propietario de 12 acciones de Tesla presentó una propuesta para que el primer ejecutivo, Elon Musk, dejara la presidencia. La propuesta fue derrotada la semana pasada pero contó con el respaldo del Fondo Noruego de Pensiones, partidario de separar las funciones de presidente y primer ejecutivo. También votó en contra del paquete salarial de Musk, valorado en 2.600 millones de dólares.

De hecho, las retribuciones siguen siendo uno de los principales puntos de discrepancia en las juntas. El 75% de los accionistas de Shell aprobó la remuneración del consejo (incluyendo el sueldo de 8,9 millones de euros del primer ejecutivo, Ben van Beurden), pero el apoyo fue inferior al 92% de la junta de 2017.

El 35% de los accionistas de AstraZeneca votó en mayo en contra del esquema retributivo de la farmacéutica británica. Pese a que el salario de su CEO, Pascal Soriot, fue un 34% inferior en 2017 (9,4 millones de libras) respecto al año anterior, ISS, uno de los grandes proxy advisors, aconsejó rechazar el informe de remuneraciones por los elevados bonus. Soriot destacó, tras la junta, la voluntad de AstraZeneca de escuchar las inquietudes de los accionistas. ISS también aconsejó a los accionistas de Unilever que dijeran no a la nueva política salarial de los ejecutivos de Unilever, expresando su preocupación por el aumento de los pagos fijos y el tamaño de las potenciales bonificaciones. Este punto del orden del día fue aprobado pero el 35,8% votó en contra.

Compensaciones

Los casos se han multiplicado. El 52% de los accionistas de Disney se mostró contrario en enero a pagar al CEO, Bob Iger, una compensación especial en acciones equivalente a unos 100 millones de dólares, que se sumaría a un sueldo de hasta 48,5 millones anuales (36,3 millones en 2017). El 44% votó a favor y el 4% se abstuvo. Aunque la votación era consultiva, la mayoría rechazó el proyecto, que trata de asegurar la permanencia de Iger mientras cierra la compra de activos de 21st Century Fox.

Casi el 60% de los inversores de la compañía británica de servicios por satélites Inmarsat rechazó el informe de remuneración, un porcentaje que fue del 40% en CRH, donde se opuso especialmente a subir el sueldo al director financiero. Esto provocó que el comité de remuneraciones del grupo de materiales de construcción revisara a la baja el salario del ejecutivo. Los planes de Melrose Industries de otorgar un bonus de 170 millones de libras a sus principales cuatro directivos contó con la oposición del 23% del capital, seis semanas después de hacerse con el grupo GKN, operación por la que podrían recibir otra bonificación.

Leave a Reply

Sé el primero en comentar...

Notificación
avatar
wpDiscuz

Back to Top