Un libro de geopolítica: los intermediarios de EEUU a lo largo de la Historia

Economia, EXPANSION

Muyahidines contra la URSS. Afganistán fue uno de los países disputados entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Las tropas soviéticas invadieron el país en 1979 para acabar con el régimen de Hazifullah Amín, que a su vez había derrocado al comunista Nur Muhammad Taraki. La invasión desató una guerra entre el Ejército Rojo y los muyahidines asistidos por Estados Unidos. La ayuda económica y militar que la CIA proveyó a este grupo de guerrilleros se conoció como ‘Operación Ciclón’, y uno de los combatientes respaldados por Washington se llamaba Osama Bin Laden.

Washington ha expandido su influencia a través de diversos grupos e individuos.

Los nombres de Samuel Kirkland, Ahmed Karamanli, Albert Steinberg o Emilio Aguinaldo tal vez no destaquen en el panteón de las grandes figuras de la Historia de Estados Unidos. Sin embargo, cada uno de ellos jugó un papel esencial en momentos determinantes de la política exterior del país, y todos tuvieron un punto en común: funcionaron como excelentes intermediarios de los intereses estadounidenses en otros lugares del planeta, o incluso dentro de sus propias fronteras. Eric Grynaviski, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad George Washington, realiza en su último libro, America’s Middlemen: Power at the Edge of the Empire (Cambridge University Press, 2018), un recorrido por las alianzas que los gobiernos de Estados Unidos, desde el mismo nacimiento de la nación, han forjado con tribus, milicias, grupos étnicos, misioneros, comerciantes y agentes de distinto pelaje para expandir su influencia.

Puestos a escoger el nombre de un intermediario mundialmente conocido, el ejemplo más a mano es el de Osama Bin Laden. El saudí fue uno de los guerrilleros muyahidines en los que Washington se apoyó para combatir a los soviéticos en Afganistán durante la Guerra Fría. Y en la guerra de Irak de 2003, las autoridades estadounidenses también se sirvieron de un contacto muy valioso, el financiero iraquí Ahmed Chalabi, que se reveló una pieza fundamental para convencer a la Administración Bush de invadir el país.

Pero, desde luego, ese modus operandi no era nada nuevo. La tesis de Grynaviski es que el fundamento de la política internacional de Washington siempre ha sido el “poder de la intermediación” (the power of betweenness), una cualidad que poseen ciertos individuos o grupos. “Las personas que viven en el quicio entre sociedades a menudo disponen de formas de influencia que no tienen los que están en los centros del poder”, explica el autor. Estos intermediarios pueden ser de lo más variopinto: “Son personas que forjan sus carreras y forman sus familias entre fronteras. Son personas como misioneros o comerciantes en el siglo XVIII, o traductores en el mundo contemporáneo. Su influencia no emana de una posición central en una sociedad, sino que su posición social entre sociedades les confiere el poder de moldear el flujo de información entre las fronteras”. Una información que puede servir “para provocar la guerra o para asegurar la paz”. De este modo, los intermediarios vendrían a llenar lo que Grynaviski llama “vacíos estructurales” (structural holes): ausencia de enlaces humanos, diplomáticos o sociales entre un gobierno y la sociedad en la que quiere influir.

Mirada crítica

Además de ofrecer un recorrido histórico por los diferentes escenarios en los que Estados Unidos ha recurrido a este método (Guerra de Independencia, Filipinas, Samoa, Afganistán, norte de África), America’s Middlemen critica la manera con la que parte del mundo académico ha estudiado la política exterior americana, a su juicio muy centrada en las élites. “Con demasiada frecuencia, los investigadores en relaciones internacionales no se detienen a estudiar a aquellos agentes que estén fuera de Washington. Pero esos individuos (presidentes, miembros de los gabinetes, jefes militares) rara vez tienen control y conocimiento de lo que sucede en los escenarios de guerra”, argumenta Grynaviski.

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