Las eléctricas ahondan el castigo al Ibex

EXPANSION, Mercados

Interior de la Bolsa de Madrid Efe

El selectivo español ha bajado este viernes un 1,18%, hasta los 8.902 puntos, nuevos mínimos desde 2016. El pacto presupuestario entre PSOE y Podemos ha vuelto a pasar factura a las eléctricas y sus caídas han obstaculizado los intentos de rebote.

La Bolsa española ha vuelto a caer más de un 1% por tercera sesión consecutiva. El resurgir inicial de las compras ha permitido al Ibex rozar los 9.100 puntos. Sin embargo, con el paso de la sesión, el selectivo ha girado a la baja. Al cierre, el Ibex se ha dejado otro 1,18%, hasta los 8.902 puntos, nuevos mínimos desde el año 2016. El índice español, que amplía a más del 11% las pérdidas en lo que va de año, ha bajado en la semana un 3,8% -peor semana desde febrero-. Desde el 7 de diciembre de 2016, el Ibex había cerrado siempre por encima de los 9.000 puntos.

El tropiezo de las eléctricas se agravó ayer con las referencias en clave interna derivadas de la alianza entre PSOE y Podemos para intentar sacar adelante los Presupuestos de 2019. Entre las medidas contempladas figura la de restringir los beneficios de las empresas eléctricas a través de la fijación de topes en el mercado mayorista en energías como la hidráulica o la nuclear. Endesa, Acciona y Naturgy perdieron más de un 4%. Las presiones bajistas han persistido hoy, reforzadas por el nuevo repunte que registran los intereses de la deuda española, a las puertas ya del 1,7%. El freno de Endesa (-4,01%), Acciona (-3,97%), Iberdrola (-3,44%), Enagás (-2,93%), Red Eléctrica (-2,04%) y Naturgy (-1,96%) ha obstaculizado los intentos de remontada del Ibex.

Además, pesos pesados del selectivo como Inditex (-1,85%), Santander (-0,89%), Telefónica (-0,9%), BBVA (-0,47%), Amadeus (-0,73%), Repsol (-0,73%) o CaixaBank (-0,72%) también han acabado con pérdidas.

Por el contrario, empresas industriales como ArcelorMittal y Acerinox han registrado subidas del 1,65% y del 0,35%, respectivamente. Grifols, el valor más firme ayer en medio de la tormenta gracias al respaldo de los analistas de Berenberg, ha repuntado un 1,36%, afianzando su remontada por encima de los 22 euros por acción. La hotelera Meliá, con un avance del 1,97%, se ha convertido en el mejor valor del Ibex este viernes.

En el Mercado Continuo destaca el descalabro que ha vuelto a sufrir OHL. La constructora ha registrado caídas del 13,3%, reduciendo así su capitalización al filo de los 400 millones de euros, fruto de un varapalo superior al 68% desde que comenzó el año.

Las bolsas europeas también han finalizado la jornada con caídas, a pesar de haber registrado ascensos durante la mayor parte de la sesión. En concreto, el Dax alemán ha bajado un 0,13%, hasta los 11.523 puntos; el Cac francés ha retrocedido un 0,2%, hasta los 5.095 puntos; el Mib italiano se ha dejado un 0,52%, hasta los 19.255 puntos, y el Ftse británico ha perdido un 0,16%, hasta los 6.995 puntos.

A nivel empresarial, la compañía danesa especializada en pulseras y complementos Pandora ha ampliado su escalada al calor de nuevos rumores de opa. Entre las empresas minoristas ‘online’ han destacado las subidas de Zalando, alentadas por el optimismo de los analistas de Credit Suisse. Por otro lado, la Bolsa de Fráncfort ha albergado hoy el debut de su segunda mayor OPV del año, la de Knorr-Bremse, líder mundial de sistemas de freno para vehículos ferroviarios y comerciales.

Los mercados han intentado apaciguar, aunque sin éxito, la tormenta desatada a última hora del miércoles en Wall Street y que se prolongó durante toda la sesión de ayer. La Bolsa de Nueva York cerró anoche con un nuevo revés, superior al 2%.

En cambio, Wall Street cotiza este viernes al alza. La tempestad amaina con el interés del bono de EEUU a diez años contenido por debajo del 3,2% y coincidiendo con el inicio de la temporada de resultados de la banca, de la mano de JPMorgan, Citigroup y Wells Fargo.

La jornada de ayer fue especialmente adversa en Bolsa para las empresas petroleras. La recogida de beneficios en el sector se aceleró con la fuerte corrección que registró el precio del petróleo, superior por momentos al 3%. El mayor pesimismo económico y los planes de Arabia Saudí para suplir las menores exportaciones de Irán una vez entren en vigor las sanciones al régimen de Teherán pusieron en peligro incluso el nivel de los 80 dólares. En la sesión de hoy, el barril de Brent vuelve a caer. Sin embargo, el impacto del huracán Michael en la zona petrolera del Golfo de México mantiene en guardia a los inversores y el barril tipo West Texas, de referencia en EEUU, se afianza por encima de los 71 dólares.

Las menores turbulencias en los mercados han enfriado el trasvase de inversiones de la renta variable a la deuda pública. El interés exigido al bono de EEUU a diez años, uno de los detonantes de las caídas, se mantiene por debajo del umbral del 3,2%. Un día antes de comenzar el varapalo a Wall Street, había tocado máximos de 2011 en el 3,26%. El dato de IPC de EEUU de ayer, inferior a lo esperado, también ayudó a rebajar los costes de la deuda.

En Europa, el ‘bund’ alemán, uno de los activos refugio por excelencia, repite cerca del 0,5% y mantiene la presión sobre las primas de riesgo de la periferia. La de España alcanza los 116 puntos básicos, con el interés del bono a diez años al borde del 1,7%, mientras que la de Italia se sitúa en los 308 puntos básicos.

El mercado de divisas finaliza la semana con un freno en las caídas del dólar. Lejos de atraer a nuevos inversores ávidos de refugio, la divisa estadounidense se sumó a los descensos. La mayor tregua en los mercados estabiliza su cotización. El euro pone en duda la continuidad de su remontada por debajo de los 1,16 dólares, mientras que la libra pierde los 1,32 dólares.

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