La creación de hogares sigue en mínimos y enciende las alarmas en la vivienda

COTIZALIA, Economia

13/10/2018 19:15Actualizado: 13/10/2018 19:16

La creación de nuevos hogares, uno de los pilares de la actividad económica, continúa cerca de mínimos históricos. Y lo que no es menos significativo. Nada indica que se vaya a producir un cambio de tendencia relevante en los próximos años. Por el contrario, el INE ha estimado que hasta 2033, es decir, en 15 años, la media anual de creación de nuevos hogares se situará en apenas 121.400. Aunque con una característica muy relevante en términos sociales y económicos. Uno de cada tres hogares estará ya formado por mayores de 65 años.

La cifra está muy lejos de los cerca de 500.000 hogares que se formaron en 2007, inmediatamente antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, cuando comenzó a frenarse la inmigración, y supone un cambio transcendental en la actividad económica, tanto desde el lado de la demanda como de la oferta, ya que al formarse menos hogares la construcción de viviendas se resiente y, en coherencia, también se reducen las necesidades de equipamiento familiar: lavadoras, mobiliario o productos de mantenimiento del hogar.

Como sostiene el economista Josep Oliver, uno de los mayores expertos del país en demografía y hogares, lo que se avecina es “un cambio intenso en el tejido productivo”, aunque no de forma inmediata, que tenderá a dar mayor importancia a los servicios sociales, turísticos o sanitarios en lugar de la producción o comercialización de bienes duraderos.

Esos 121.000 nuevos hogares anuales, según las proyecciones del INE, son incluso inferiores a los creados en la última década: 144.500, lo que da idea de la dimensión de lo que está sucediendo.

Hay que destacar, sin embargo, dos periodos muy diferenciados. Entre 2008 y 2011, el número medio de hogares creció todavía a un ritmo ligeramente superior a las 200.000 unidades, pero en los años posteriores, y a consecuencia de la crisis, el crecimiento fue de apenas 84.000.

Eso quiere decir que las proyecciones de Estadística prevén una ligera aceleración en los próximos años al calor de la recuperación económica, pero la cifra todavía se situará en niveles históricamente bajos. De hecho, habría que remontarse a los comienzos del desarrollismo franquista para encontrar una evolución tan pobre en el número de nuevos hogares.

Hogares envejecidos

La causa, lógicamente, está relacionada con la población y, en particular, con la entrada de inmigrantes. Y el resultado, como no puede ser de otra manera, es un vuelco radical en la estructura de los hogares españoles en términos relativos. Por un lado, caída sin precedentes de los hogares con miembros de menos edad y, por otro, un aumento muy significativo de los formados por mayores de 65 años.

El año pasado, en concreto, sólo el 30,3% de los 18,5 millones de hogares que existían en España estaba formado por una persona de referencia con edad comprendida entre 18 y 44 años. Es decir, su peso respecto del total había caído en algo más de ocho puntos porcentuales en apenas una década. En cifras absolutas, eso significa que hoy existen 895.535 hogares menos formados por personas con una edad inferior a los 44 años.

Por el contrario, el peso de los hogares cuya persona de referencia tenía 65 o más años ha pasado de un 26,1% al 30,1% en 2017, lo que da idea de los cambios que se están produciendo en la sociedad española. De hecho, hoy existen 1,11 millones de hogares más que están habitados por personas de más de 65 años de los que había hace una década.

Se trata de cambios que, lógicamente, influyen de forma determinante en la actividad económica, ya que las necesidades de equipamiento de los hogares varían de forma muy relevante en función de la edad, y que se reflejan con toda intensidad en la Encuesta de Presupuestos Familiares.

El crecimiento en el número de hogares, en todo caso, será territorialmente muy dispar. Mientras que Castilla y León (–2,2%) y Principado de Asturias (–1,3%) se producirá hasta 2033 un descenso en términos absolutos, los mayores crecimientos en el número de hogares se darían en la ciudad autónoma de Ceuta (25,1%) y en Canarias (20,6%) e Illes Balears (19,3%). A continuación, se encuentran; Melilla, Cataluña, Murcia y Madrid, precisamente donde la inmigración tiene un mayor peso relativo.

La importancia de la inmigración, en todo caso, es la gran incógnita demográfica de los próximos años

La importancia de la inmigración, en todo caso, es la gran incógnita demográfica de los próximos años. Y, de hecho, es lo que explica las importantes diferencias que mantienen los técnicos de la AIReF (Autoridad Fiscal Independiente) y los del INE. Los primeros han estimado que España recibirá entre siete y diez millones de inmigrantes hasta 2050, lo que permitirá que no caiga la población, mientras que Estadística rebaja esa cifra a 3,4 millones hasta 2033.

Según Oliver, lo que está claro es que esa inmigración tendrá un perfil muy diferente, ya que tendrá que satisfacer la demanda de empleos más cualificados, toda vez que el modelo basado en la construcción tenderá a suavizarse por los cambios que experimente la estructura de la población.

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