Creencias “limitantes” para invertir en planes de pensiones

5 DIAS, Opinión

Alguna vez has oído hablar sobre PNL? Si no es el caso, empezamos por contar lo que significan sus siglas: programación neuro lingüística. Robert Dilts la definió como “un modelo sobre cómo trabaja nuestra mente, cómo afecta al lenguaje y cómo usar este conocimiento para programarnos a nosotros mismos, en el sentido de lograr que nuestra vida y las cosas que hacemos nos resulten fáciles y al mismo tiempo eficientes”.

Uno de los problemas que se trabaja en PNL es cómo abordar las creencias limitantes, que son aquellas ideas de las cuales nuestro cerebro tiene pleno convencimiento y que se convierten en limitantes cuando se basan en un pensamiento negativo que nos bloquea a la hora de intentar actuar al respecto. Aunando PNL y finanzas, en ciertas ocasiones el ser humano tiene en su cerebro financiero creencias limitantes que acotan y bloquean su capacidad de elección.

Con los planes de pensiones se puede afirmar que hay numerosas creencias limitantes que desvirtúan un producto con un gran potencial. A menudo la edad suele suponer una barrera, ya que por ejemplo se tiende a pensar que teniendo una edad entre 20 y 30 años no se necesita un plan de pensiones.

Pues bien, da igual la edad que se tenga ya que el ahorro a través de un plan de pensiones ayuda a construir un futuro mejor. Cuanto más joven se sea, más se podrá dosificar el porcentaje de ahorro que se quiera destinar al plan de pensiones.

Otra preocupación es pensar que no se tiene el suficiente capital ahorrado como para contratar un plan de pensiones, cuando lo cierto es que la cuantía de las aportaciones la decide el inversor, pudiendo establecer un plan de aportación periódica mensual que facilita el plan de ahorro. Y todo lo anterior sin olvidar que los planes de pensiones se pueden suscribir desde cantidades muy pequeñas, por ejemplo 50 euros y siempre pudiendo decidir cómo hacerlo cada vez: mensualmente, trimestralmente, una vez al año…

La política de rescate de los planes también limita mucho a la hora de decidir la contratación de un plan de pensiones: el primer pensamiento que nos viene a la cabeza es que no lo podremos rescatar hasta los 65 años. Este pensamiento se está olvidando de otros supuestos en los que también se puede rescatar un plan de pensiones, como es el desempleo de larga duración, despido por ERE, padecer una enfermedad grave o estar en una situación de dependencia severa. Además, desde el 1 de enero de 2015 se permite realizar rescates de las aportaciones a planes de pensiones que tengan una antigüedad mínima de 10 años.

Es importante también saber que las aportaciones se pueden suspender en cualquier momento y después volver a retomarse. No existe ningún compromiso. Es una mochila de dinero que el inversor va ahorrando para su jubilación.

No hay que olvidar que las aportaciones que se realizan a un plan de pensiones suponen un ahorro fiscal. La cuantía que se aporte durante el año se desgravará de la base imponible de tu IRPF hasta la menor de las siguientes cantidades: 8.000 euros o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y otras actividades económicas. Otra ventaja fiscal es la posibilidad de realizar traspasos entre planes sin impacto fiscal.

Y, por último, la mayor creencia limitante en torno a planes de pensiones es pensar que no son líquidos. Cuando se aporta dinero a un plan, por ejemplo 8.000 euros, que es el máximo desgravable al año, suponiendo que se hace la aportación en diciembre, en junio del año siguiente Hacienda devolverá una parte de esa inversión, concretamente 2.400 euros (para una aportación de 8.000 euros con un tipo marginal de IRPF de 30%). De esta forma, el ahorro fiscal se convierte en una cuantía de dinero disponible en tu cuenta corriente y totalmente líquido listo para usarlo en lo que se quiera: reinvertirlo, hacer un viaje, comprar, etc. lo que mejor te parezca.

Con el potencial de este producto en los últimos años varias gestoras de fondos de inversión independientes hemos lanzado planes de pensiones donde se lleva a cabo una gestión activa y flexible ofreciendo al ahorrador alternativas muy interesantes. Ante la creciente oferta de planes de pensiones, la elección debe ser acorde al perfil de riesgo del inversor sin dejarse llevar por ofertas gancho que probablemente no se adecuan al estilo de inversión de la persona que lo contrata.

En los planes de pensiones, al igual que en los fondos de inversión, se puede elegir entre un amplio abanico de posibilidades: de renta fija, de renta variable o mixtos. En primer lugar, según la edad y cuanto más joven se sea, se podrá optar por un plan de mayor riesgo que a cambio ofrece rentabilidades más atractivas en el largo plazo. Si el horizonte temporal hasta la jubilación es menor entonces quizá interese elegir planes de pensiones más conservadores.

El patrimonio medio invertido en planes de pensiones en España ha crecido considerablemente, más de un 50% desde el 2012; cada vez son mas las personas que se preocupan de construir su futuro y canalizan su ahorro pensando en el momento de la jubilación disfrutando en el presente de las ventajas de este producto.

Como decía Walt Disney: “Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar donde quieres estar mañana”.

Sandra Fanega es Gestor de Patrimonios en Gesconsult

Leave a Reply

Sé el primero en comentar...

Notificación
avatar
wpDiscuz

Back to Top