La caída de Wall Street empuja al Ibex a mínimos del año y a su peor ejercicio desde 2011

5 DIAS, Ibex 35

Diciembre arrancó bien, con subidas en el Ibex 35 de más del 1% que daban esperanzas a los que todavía ven posible un rally de final de año que maquille el pésimo desempeño de la Bolsa española a lo largo de 2018, un ejercicio en el que acumula una pérdida en torno al 12%. Pero las caídas de Wall Street el martes, superiores al 3%, torcieron el rebote y el pesimismo vuelve a campar a sus anchas en los mercados. Los futuros del S&P apuntan a más caídas tras la detención de una ejecutiva del gigante tecnológico chino Huawei en Canadá para ser extraditada a EE UU, lo que ha avivado el temor al fracaso de la tregua comercial entre EE UU y China. Así, con el mercado estadounidense a un paso de borrar las ganancias anuales (apenas sube ya un 1%) que habían servido de soporte para las Bolsas, el Ibex 35 agrava su tono negativo, se acerca a mínimos del año y, de seguir así, firmaría su peor ejercicio desde 2011, cuando cayó un 13,11%.

Mas allá de las noticias sorpresa que puedan pesar en el mercado, parece que varios factores se hayan conjurado para impedir un tirón alcista antes de las Campanadas, a pesar de ciertas señalas favorables en Italia. “El principal problema son varias situaciones fundamentales que aún están pendientes de resolverse y que podrían transmitir mucha incertidumbre al mercado”, señala Miguel Ángel Ruiz, analista colaborador de ActivTrades.

Entre estas variables destaca la incertidumbre en torno al Brexit. En Reino Unido aumenta el ruido en torno a la salida de la Unión Europea después de comenzar el debate en la Cámara de los Comunes que predecerá a la votación del 11 de diciembre. El secretario de comercio internacional del Reino Unido, Liam Fox, afirmó que hay posibilidades de que no haya Brexit, si el Parlamento rechaza el acuerdo la próxima semana. La primera ministra británica, Theresa May, ha recalcado que los parlamentarios se enfrentan a tres opciones: elegir entre su acuerdo para la salida de la UE, que el país abandone el bloque sin haber cerrado ningún pacto o incluso que no se produzca finalmente el Brexit. Por su parte, el gobernador del Banco de Inglatera (BoE), Mark Carney, ha endurecido el tono sobre las dramáticas consecuencias que podría tener un Brexit duro.

Además, no hay que olvidar que en el Ibex 35 hay varias compañías con mucha exposición a Reino Unido, como Telefónica, IAG y Santander. “Entidades que podrían sufrir con el acuerdo definitivo y a su vez transmitirlo a la cotización del selectivo español”, apunta el experto de ActivTrades.

Asimismo, el efecto positivo que tuvo acercamiento entre EE UU y China en la cumbre del G20 que rebajó las tensiónes de la guerra comercial ha sido efímero, dado que los expertos aseguran que no supone un cambio de fondo. Según Link Securities, “detrás de esta nueva huida del riesgo está el escepticismo con el que los inversores han acogido el acuerdo de alto el fuego alcanzado en materia comercial por EE UU y China este fin de semana”, a lo que se ha sumado la detención en Vancouver de la directora financiera de Huawei Technologies. “Los inversores ven en esta detención un motivo más de preocupación ya que podría provocar un nuevo distanciamiento entre los gobiernos de EE UU y China”, asevera la firma.

En MacroYield esperaban que después de escuchar mensajes optimistas desde China sobre las perspectivas de la negociación comercial con EE UU, “el brote de aversión al riesgo del martes pudiera empezar a remitir”. Sin embargo, en su opinión, la detención de Meng Wanzhou “abre un nuevo interrogante sobre las posibilidades de éxito de las negociaciones”. Con todo, la firma es de las más optimistas y cree que más allá del impacto en la sesión de hoy, “este no debería ser un obstáculo duradero para la recomposición de los mercados”.

Ronald Temple, gestor y responsable de renta variable estadounidense de Lazard Asset Management, advierte que el pacto de tregua del G20 “no garantiza la resolución del conflicto comercial” y añade que “los problemas subyacentes del fondo del conflicto entre Estados Unidos y Chinos son complejos y no se resolverán en un plazo de 90 días”. En este escenario, Temple cree que los inversores deben ser cautelosos y proteger sus posiciones con activos.

Por otro lado, cada vez hay más miedo a una posible desaceleración económica que la inversión de la curva de tipos en EE UU (cuando la deuda a corto plazo paga más interés que la de largo) estaría transmitiendo. Para MacroYield, “se trata de temores prematuros”. A su juicio, la situación responde a una combinación de aversión al riesgo y petróleo a la baja. Así, cree que “a lo sumo” podría estar dándose un “final de ciclo relativamente suave”.

Ayer se publicó el Libro Beige de la Fed, donde quedó reflejado que la mayoría de distritos proyectan un ritmo de crecimiento moderado. En Crédito y Caución no descartan nuevos pasos hacia una guerra comercial entre EE UU y China que, de materializarse, calculan que podría reducir el crecimiento mundial de 2019 en 0,5 puntos porcentuales. De acuerdo con las estimaciones de su informe de perspectivas económicas, en un escenario donde la guerra comercial se detenga en los 400.000 millones de dólares en exportaciones chinas a EE UU afectadas por un arancel del 10% y todas las exportaciones de EE UU a China afectadas por un 25%, la caída del crecimiento mundial sería del 0,5% en 2019 y del 0,8% en 2020.

Desde AlphaValue sostienen que “se confirma que los sectores cíclicos (químicas, autos) están sufriendo, pero también que los supuestamente defensivos (salud, households, alimentación y bebidas) tampoco son tan seguros”.

En los últimos diez años, el Ibex 35 ha protagonizado en ocho ocasiones un rally alcista en las últimas semanas de diciembre, una regla que, cada vez más, parece que este año no se cumplirá. A favor están las señales postivas que llegan desde Italia, donde el gobierno populista ha elaborado un nuevo proyecto de presupuestos de cara a evitar las sanciones de la UE, algo que resta presión a los bonos italianos y a las Bolsas.

En 2008, el año del estallido de la crisis financiera, el Ibex 35 perdió más del 39% de su valor en tan solo 12 meses. Al año siguiente, el selectivo logró recomponerse casi por completo de la debacle y sumó casi un 30%. 2010, 2011 y 2012, con la crisis de deuda de por medio, fueron negativos, mientras que en 2013 y 2014 el Ibex 35 ganó terreno. Un 7% perdió el índice en 2015, lo mismo que ganó en 2017, con una ligera caída del 2% entre medias en 2016. A punto de terminar 2018, la Bolsa española ha sufrido un mal año contra todo pronóstico, dado que los expertos y analistas confiaban en que la renta variable española obtuviera rendimientos positivos.

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