El Parlamento británico intenta quitar a Theresa May las riendas del Brexit

Economia, EXPANSION

La primera ministra británica, Theresa May, ayer, dando un paseo junto a su marido en Londres. EFE

Los Comunes votan mañana el nuevo plan de May para salir de la UE. Pero en la misma sesión, los diputados decidirán si desafían al Ejecutivo, proponiendo un retraso de la ruptura para evitar un divorcio caótico en marzo.

El proceso del Brexit afronta una semana decisiva, en la que el Parlamento británico podría exigir al Gobierno de Theresa May que descarte por completo la posibilidad de una salida de la Unión Europea (UE) sin un acuerdo para ejecutar el divorcio de manera ordenada. Una de las fórmulas para evitar una ruptura caótica podría ser el retraso de la fecha del Brexit, que ahora mismo debe implementarse el próximo 29 de marzo.

Todo depende de la intensa sesión que prevé celebrar mañana la Cámara de los Comunes. Por un lado, los parlamentarios votarán el nuevo plan de May, que consiste en acudir a Bruselas para pedir cambios en el tratamiento de la frontera de Irlanda que se da en el pacto sellado el pasado mes de noviembre. La moción formulada por Downing Street no incluye detalles sobre los retoques que quiere pedir a la UE, aunque se supone que intentará fijar un límite temporal al periodo durante el que Reino Unido seguirá dentro de la unión aduanera tras el Brexit.

De este modo, la primera ministra espera ganarse el apoyo de los euroescépticos de su Partido Conservador y a sus aliados del Partido Unionista Irlandés (DUP), que quieren salir de la unión aduanera cuanto antes para fijar una política comercial propia. Algunos euroescépticos sugieren diciembre de 2021 como fecha límite para ello. El respaldo de esos diputados podría situar el plan de May cerca de salir adelante, dando la vuelta a la derrota por 230 votos que su pacto sufrió hace dos semanas.

El problema es que los potenciales cambios a la salvaguarda irlandesa deben ser autorizados por la UE, que en principio no tiene intención de revisar el acuerdo. Esto eleva el riesgo de un bloqueo que impida la ratificación e implementación del acuerdo antes de la fecha del Brexit.

Riesgo inaceptable

Este riesgo explica la movilización de los parlamentarios que quieren un Brexit más blando o un nuevo referéndum, y que además consideran que el efecto negativo que una salida caótica tendría para la economía británica es inaceptable.

Para evitarlo, han presentado varias enmiendas, que serán votadas mañana. Una propuesta planteada por la conservadora Caroline Spelman propone al Gobierno que impida una salida de la UE sin acuerdo. Ya tiene 200 parlamentarios que apoyan su texto, por lo que cuenta con muchas probabilidades de ser aprobada.

Otra enmienda más detallada, también con opciones de prosperar, es la liderada por la parlamentaria laborista Yvette Cooper, con la ayuda de algunos pro-europeos del Partido Conservador. En su texto, se indica que si no hay un pacto de salida aprobado por el Parlamento el próximo 26 de febrero, el Gobierno tendrá que solicitar a la UE un retraso de la fecha del Brexit hasta el 31 de diciembre de 2019. En la práctica, esto rompería la táctica negociadora de May, que consiste en amenazar a los diputados con un Brexit caótico si no respaldan su acuerdo.

Otra moción, del laborista Hillary Benn, aconseja la necesidad de que los Comunes realicen una serie de votaciones indicativas sobre las distintas opciones sobre la mesa (desde una salida caótica a un segundo referéndum, pasando por el Brexit de May o una salida más blanda), para identificar cual es la vía con más respaldos que el Gobierno debería seguir.

El líder laborista, Jeremy Corbyn, ha presentado una ambigua moción, que seguramente será derrotada. En ella, propone que el Parlamento vote la propuesta de Brexit defendida oficialmente por su partido, que consiste en facilitar que Reino Unido siga dentro de la unión aduanera durante un periodo indefinido. En caso de rechazo a esta fórmula, la enmienda sugiere la opción de que los Comunes voten para convocar un segundo referéndum.

El conservador pro-europeo Dominic Grieve, por su parte, centra su enmienda en el procedimiento para legislar sobre el Brexit. En su moción, pide que varias sesiones de los próximos dos meses sean reservadas para votar las propuestas de los diputados, en lugar de las del Gobierno. Esto permitiría a los parlamentarios opuestos al Brexit caótico sacar de urgencia una Ley para cambiar la actual fecha del Brexit.

El presidente de los Comunes, John Bercow, deberá seleccionar las enmiendas que serán votadas en la sesión de mañana.

Los inversores creen muy factible que algunas de las propuestas parlamentarias que descartan un Brexit caótico o retrasan su fecha salgan adelante, lo que explica la fortaleza de la libra en las últimas semanas. Martin Barth, analista de Barclays, advierte de que «los mercados están cada vez más optimistas en espera de un acuerdo o una extensión del Brexit, lo que deja un amplio recorrido a la baja a la libra si hay una decepción».

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