Guía para seguir el juicio del ‘procés’

Economia, EXPANSION

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (i), a su llegada al Tribunal Supremo donde da comienzo este martes al juicio del ‘procés’. ZipiEFE

En el banquillo se sientan doce acusados, con la ausencia de seis dirigentes que se fugaron al extranjero. Uno de los elementos clave y que incidirá en la sentencia es si hubo o no violencia.

Hoy empezará en el Tribunal Supremo el juicio que durante tres meses sentará en el banquillo a doce de los dirigentes secesionistas catalanes que, el 1 octubre de 2017, impulsaron un “referéndum” rupturista, que se saldó días después con una declaración unilateral de independencia en el Parlament que ningún país del mundo reconoció. Las defensas se desmarcarán del carácter vinculante que dio el bloque secesionista a su salto al vacío. Otra cuestión fundamental, y que marcará las condenas y por tanto el futuro político de los acusados, será determinar si hubo violencia y en qué grado. Algunos de los imputados aspiran a seguir en política activa pese a que se enfrentan a penas de hasta 25 años de cárcel, entre ellos el organizador del 1-O, exnúmero dos de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras. Estos son otros de los interrogantes de una vista oral que marcará un antes y un después en la política nacional:

Ausentes y acusados. En el banquillo, se sentarán doce acusados: los dirigentes de las principales entidades secesionistas, la ANC y Òmnium; la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y los exconsejeros Junqueras, Joaquim Forn, Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva y Dolors Bassa. Todos ellos llevan desde otoño de 2017 en prisión preventiva. Salieron de la cárcel, tras renunciar a seguir en política activa, los exconsejeros Santi Vila, Carles Mundó y Meritxell Borràs, que también están imputados.

A los acusados, se suman varios políticos que esquivarán el juicio tras su huida al extranjero. Entre ellos, el expresidente autonómico Carles Puigdemont, quien reside en su mansión en Waterloo (Bélgica), donde conspira contra ERC y la dirección del PDeCAT con el fin de volver a situar a las instituciones de autogobierno de nuevo en la ilegalidad. A través de varias euroórdenes, la justicia española intentó su extradición.

En Bélgica, también están los exconsejeros Antoni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret. La antigua titular de Enseñanza, Clara Ponsatí, se estableció en Escocia, y la número dos de ERC, Marta Rovira, y la exdiputada de la CUP Anna Gabriel lo hicieron en Ginebra (Suiza).

Las acusaciones. A la Fiscalía -que pide 177 años de cárcel -y la Abogacía del Estado, se suma Vox, que ejerce de acusación popular, algo que ha dado a este partido una gran visibilidad. En la Fiscalía no se han producido fisuras en su estrategia pese al relevo en el Gobierno central. El PP y Cs han lamentado el cambio de criterio de la Abogacía del Estado, que solicita penas inferiores a las del magisterio público.

La violencia. La Fiscalía lo tiene muy claro: tuvo lugar un “levantamiento generalizado salpicado de actos de fuerza, agresión y violencia” y sus promotores no recapacitaron en ningún momento, pese a las reiteradas advertencias a los Mossos d’Esquadra, quienes no hicieron nada por dar cumplimiento a la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de suspender la votación. Las defensas de los acusados aseguran que el 1-O no fue una insurrección armada, por lo que según dicen, no hubo violencia. Aseguran también que quien actuó de este modo fue el Gobierno del PP, con las cargas de agentes de la Policía Nacional en varios puntos de votación. La violencia será fundamental ya que, de probarla, determinará si los hechos son calificados de rebelión, con penas mucho más elevadas que las de sedición.

Los testigos. El Supremo citará a más de 600 personas. Entre ellos, el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y su exnúmero dos, Soraya Sáenz de Santamaría, y el exministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. También deberán testificar el lehendakari Íñigo Urkullu y la anterior cúpula de los Mossos d’Esquadra, entre otros.

Vista en directo. Por primera vez se retransmitiría de forma íntegra un juicio. A diferencia de lo que ocurre en otros países de la UE, “todo ciudadano que quiera convertirse en observador nacional o internacional del desarrollo del juicio podrá hacerlo” por televisión o vía streaming, explicó en un auto la fiscal general del Estado, María José Segarra.

El bloque independentista no esconde que su objetivo es que el juicio contribuya a movilizar a sus bases. En mayo, se celebran las elecciones municipales, donde está en juego uno de sus bienes más preciados: su implementación territorial.

El futuro de Cataluña. Puigdemont, Quim Torra y sus colaboradores abogan por la unilateralidad, pero ERC se opone a ello, a pesar de que los republicanos fueron mucho más combativos durante el 1-O y la Declaración Unilateral de Independencia (DUI). Según ERC, había que rebajar el tono, para suavizar las condenas. El bloque secesionista está dividido, como prueban los duros reproches que se han intercambiado Puigdemont y Junqueras. A ello, se suma la inacción del bloque secesionista en el Parlament. Sin embargo, nadie es capaz en estos momentos de decir qué va a pasar cuando la sentencia se falle. El último sondeo, que ayer publicó El Periódico, no augura un cambio de mayoría en el Parlament.

Leave a comment

Back to Top