La brasileña Embraer dice que la crisis del 737 Max no afecta a su fusión con Boeing

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Avión de Embraer.

La fabricante brasileña de aviones Embraer considera que la crisis de Boeing por la suspensión de los vuelos con el modelo 737 Max tras dos accidentes con este aparato no afecta el acuerdo de fusión entre ambas aeronáuticas, que ya fue aprobado por sus accionistas.

“No hay ninguna conexión y eso no afecta en nada a nuestra asociación estratégica con Boeing”, afirmó el vicepresidente financiero de la compañía brasileña, Nelson Salgado, en una teleconferencia con periodistas.

Decenas de gobiernos, incluyendo los de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Brasil y México, prohibieron las operaciones con los modelos 737 Max de Boeing como medida preventiva ante los dos recientes accidentes con este aparato.

Los órganos reguladores de los países que cerraron su espacio aéreo a los modelos aseguran que esperan estudios técnicos que garanticen su seguridad tras el accidente del domingo de un Boeing 737 Max 8 de la Ethiopian Airlines en el que murieron 157 personas.

Este siniestro es el segundo de un Boeing 737 MAX en menos de seis meses tras el ocurrido en octubre con un aparato de la compañía Lion Air en Indonesia, que dejó 189 víctimas.

Salgado afirma que es necesario concluir las investigaciones sobre las causas de los accidentes para, a partir de hechos concretos, evaluar los impactos de esa crisis en el producto y en la industria de la aviación.

Los accionistas de Embraer, tercer mayor fabricante de aviones del mundo y líder en el segmento de aeronaves para vuelos regionales, aprobaron hace dos semanas la venta de su división comercial a Boeing para la creación de una nueva empresa valorada en 5.260 millones de dólares.

Por el acuerdo, Embraer vende el 80 % de su división de aviones comerciales por 4.200 millones de dólares a Boeing, que tendrá el control total de la nueva sociedad. La brasileña se quedará con el 20 % restante de la compañía naciente.

El negocio ya recibió la aprobación del Gobierno brasileño, que tiene poder de veto sobre todas las operaciones de Embraer, por lo que ahora sólo depende de los organismos reguladores.

El vicepresidente financiero de Embraer volvió a defender el acuerdo por considerar que, pese a que cederá el control sobre su división comercial, la brasileña tendrá una participación en el 20 % de una líder mundial del sector aeronáutico.

Los accionistas igualmente aprobaron la creación de una asociación de riesgo compartido entre Boeing y Embraer para desarrollar y comercializar el carguero militar brasileño KC-390. En esta asociación Embraer tendrá el 51 % y Boeing el 49 %.

Salgado dijo que la citada asociación para desarrollar y comercializar el KC-390 puede ampliarse e incluir el avión de entrenamiento militar Súper Tucano, uno de los productos estrella de Embraer en el área de defensa.

“La asociación no está limitada al KC-390. El carguero es el foco inicial de esta asociación. Tenemos una asociación con la estadounidense Sierra Nevada en la producción del Súper Tucano pero no existen restricciones en el futuro si surgen oportunidades que envuelvan a Boeing en el proyecto”, dijo.

Al margen, Salgado atribuyó las pérdidas de Embraer el año pasado, Salgado a la caída de la demanda mundial por aeronaves ejecutivas.

Según el balance que este jueves divulgó la empresa, Embraer acumuló el año pasado pérdidas de 669 millones de reales (unos 152 millones de euros), que contrastaron con el beneficio líquido de 850,7 millones de reales (unos 196, 6 millones de euros) de 2017.

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