Cinco preguntas para elegir presidente

Economia, EXPANSION

Los candidatos a presidir el Gobierno, Pablo Casado (PP) (i); Pablo Iglesias (Unidas Podemos) (2i); PedroSánchez (PSOE) (2d) y Albert Rivera (Cs) (d).

Es el ejercicio que algunos realizamos antes de votar y después de haber leído programas y escuchado debates. Al final, confiamos en una persona que sea capaz de liderar España en medio de fuertes turbulencias. Necesitará arriesgarse, ser prudente y buscar los consensos más amplios.

Decidir a quién votar en unas elecciones generales depende de varios factores. Hay quien vota priorizando las políticas fiscales. Otros lo hacen con la mirada puesta en los temas sociales. En España, a estos dos ejes clásicos, se le une un tercero: el modelo de Estado (o no Estado), que marcará el voto de la mayoría de ciudadanos de Cataluña, por ejemplo. Hay un cuarto factor, más sutil, que no cuadra en el análisis habitual: la confianza en el candidato. Más allá de las siglas e ideologías, hay políticos que generan más empatía que otros. Conozco personas que en Barcelona votarán a una candidata a pesar de que no se fían nada de su líder, jefe de lista en Madrid.

Querido lector, si después de desmenuzar los programas electorales y de haber visto todos los debates aún duda, le propongo el siguiente ejercicio. Propongo que se responda a estas cinco preguntas sobre los cinco hombres que, potencialmente y salvo sorpresas mayúsculas, tienen la opción de presidir el próximo Gobierno de España:

¿A quién elegiría para ser su socio activo en un negocio?

El socio puede tener una o varias habilidades: financieras, comerciales, organizativas o ser el genio del producto o servicio maravilloso que quieren vender. Otras deben ser inherentes: cualidades humanas y mucho empuje para no desanimarse a las primeras de cambio.Pagar nóminas, acertar con los colaboradores y rodearse de un buen equipo, tratar con clientes y proveedores no es trabajo sencillo. Hay que ser luchador y saber desatascar burocracias. Preguntar y escuchar para tomar decisiones. Sobre todo, con el socio hay que hablar con absoluta confianza sobre los avatares del negocio.Sin malas artes, sin prometer duros a cuatro pesetas y con una idea clara de cuáles son los datos y los hechos. El socio no puede engañar a su conveniencia. Ha de haber aprendido la lección y ser consciente de que una empresa requiere honradez y sacrificio.

¿A quién le daría un préstamo?

Supongamos que usted es gestor en un banco y se le presentan los cinco candidatos.En un primer caso, se trata de dar un crédito al consumo de 20.000 euros a dos años, tipo de interés del 8%. Analizará el IRPF del último año, los activos existentes, el nivel de endeudamiento, el tipo de empleo que tiene y al que aspira y, si quiere, el historial del candidato. ¿Ha sido moroso en algún momento de su vida? Si el préstamo ha de ser hipotecario y a largo plazo, agregará al análisis una tasación del valor de la finca y su posible evolución futura. Tendrá muy en cuenta quién es el avalista. Díme con quien vas…

¿A quién le dejaría los hijos 24 horas?

Usted y su pareja se van de viaje y tiene que decidir quién puede cuidar de sus hijos sin tener que preocuparse de nada. Supongamos que la edad de los niños son seis, cuatro y dos años.El género es indistinto. Requiere la capacidad de tener varios recursos: saber jugar, saber contar historias, ser cariñoso, tener cierta autoridad para decir no cuando toca, ser paciente, tener acceso a una gama de productos gastronómicos adecuados y sanos para niños, poder preparar una excursión al campo o al bosque, etcétera. No considero esencial ser también padre de familia, tener animal doméstico, o una casa de tamaño adecuado. Tener jardín ayuda: distrae. ¿Y la piscina? Exigirá la plena concentración del candidato para evitar que el niño, si aún no nada o va sin manguitos, caiga al agua y pueda ahogarse.

¿Con quién se iría a cenar y/o de copas?

Mano a mano, sin parejas. Fundamental: que no sea un plasta que suelte su rollo, no deje hablar y apenas pregunte.Debe ser conversador y, sobre todo, natural.No hay nada peor que aquellos políticos que no saben desvincular su persona del personaje que han creado. He conocido políticos muy inteligentes cuya soberbia los convierte en insoportables. Otros, en cambio, aprovechan la menor excusa para demostrar que saben de casi todo. En este plano se demuestran cómo las relaciones personales pueden ser claves para desencallar un problema, por grave que sea. Y si es con una copa de vino por en medio, mejor.

¿Y con quién a una expedición de alto riesgo?

Es la pregunta clave, quizás la más importante de todas. Da igual que sea a la selva o al Himalaya. Siempre en grupo. Debe tener unos conocimientos del terreno de juego. Piense en aquel candidato que en un momento muy complicado tiene claro qué camino o acción tomar. Una mezcla de conocimientos, intuición, autoridad moral y valentía para enfrentarse a un peligro en ciernes. No es lo mismo liderar un país en una situación de guerra que de paz. ¿Vive España un momento de extrema complejidad y gravedad? ¿Estamos preparados en caso de una nueva recesión económica? ¿Cómo afrontar el reto del independentismo catalán? ¿Urge tomar medidas que no agradarán, ni siquiera, a muchos votantes fieles de algún partido?

El candidato ideal no ha existido nunca ni existe ahora. Votamos siempre al menos malo, a quien mejor se adecúa a nuestros valores e ideas. Si estas preguntas le han ayudado a elegir, me alegro.

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