CaixaBank ficha a Barclays y Covéa a Nomura para reordenar Caser

Empresas, EXPANSION

Amado Franco, presidente de Caser (izquierda) y Thierry Derez, presidente de Covéa.

Los accionistas que quieren vender Caser ya suman el 50% del capital, tras sumarse Abanca, Unicaja y Liberbank. La francesa Covéa está dispuesta a hacerse con el control.

La reordenación del accionariado de Caser, la aseguradora de las antiguas cajas, valorada en 1.000 millones, entra en un nuevo capítulo con un escenario diferente.

La aseguradora francesa Covéa ha fichado a Nomura para abordar la posible compra de una participación que -sumada a la que tiene ahora, del 20%- alcanzaría la mayoría de control de la firma española, lo que supone adquirir algo más del 30%.

En paralelo, CaixaBank, junto a Bankia y Sabadell, han fichado a Barclays para vender sus participaciones en Caser, que suman el 28,3%, un objetivo que llevan años persiguiendo sin éxito. A este grupo de bancos, que son accionistas involuntarios de Caser, se ha unido ahora Abanca, que hasta este momento formaba parte del conjunto de accionistas defensores de mantener el estatus quo del accionariado de Caser. Su unión al bando de los vendedores eleva esta participación del 28,3% al 38,6%.

Pero la cosa no queda así, los coletazos de la reordenación bancaria han cambiado el escenario de la aseguradora y el peso de sus accionistas convencidos se ha convertido en algo líquido.

Unicaja y Liberbank preparan su fusión y entre sus planes figura la venta de una participación de alrededor del 12,5% de Caser, de forma que su peso quede por debajo del 10%.

Exigencia de capital

Con ello ingresarían fondos que reducirían su necesidad de aumento de capital social por la fusión y, al mismo tiempo, disminuirían su exigencia de capital regulatorio que aumenta considerablemente para el propietario de una participación superior al 10% en una aseguradora.

La puesta a la venta del 12,2% de Caser por Unicaja y Liberbank hace que el conjunto de las participaciones con el cartel de se vende se coloque en el 50,8%, es decir, la mayoría de control de la firma. Desaparecería así el mayor hándicap que los accionistas involuntarios han encontrado para salir de Caser, ya que ningún inversor mostró interés en adquirir una participación minoritaria.

Antes de producirse estos movimientos, la mayoría del capital de Caser (el 66,5%) estaba controlado por accionistas convencidos que no se sentían afectados por los intentos de CaixaBank y Bankia, principalmente, por salir de la entidad. En ese escenario, tras Covéa, Ibercaja es el de más peso, con un 14%. El presidente de Caser es Amado Franco, presidente de Fundación Ibercaja y su más firme defensor junto con Ignacio Eiryes, director general de la aseguradora. En este grupo, Liberbank tiene actualmente el 12,2%; Abanca, el 10,2% y Unicaja, el 10%.

Los fichajes de Nomura y Barclays se producen después de que Mapfre enviara hace dos meses una carta a Caser en la que mostraba su interés en la compra de una participación mayoritaria de la firma. Mapfre no ha recibido respuesta a esta propuesta.

Covéa tiene opción preferente de compra sobre cualquier participación de Caser que salga a la venta, un derecho con el que cuentan todos sus accionistas, según marcan los estatutos de la aseguradora española.

Ante esta situación, el núcleo duro de accionistas de Caser, liderado por Ibercaja, planteó a Covéa el aumento de su participación. Esta entidad mantiene un litigio en Francia con la reaseguradora francesa Scor, de la que es el mayor accionista, con un 8,18% del capital, tras la retirada de una oferta hostil de compra de Scor por Covéa.

Esta operación frustrada, que supone que la firma francesa tiene capacidad financiera suficiente, ha llevado a pensar a más de uno en la viabilidad de plantear el aumento de su participación en la aseguradora española.

Caser tiene por tanto a la vista una reordenación de su accionariado en el que hay dos alternativas principales, aunque no únicas. La primera es la posibilidad de que Covéa se haga con la mayoría. La segunda opción, siempre que no prospera la primera, es que sea Mapfre quien logre el control.

Caser tiene encima de la mesa también una oferta de compra de la sociedad suiza Helvetia, presente en España con una filial. La firma de capital riesgo Cinven también ha trasladado su interés a los accionistas de la aseguradora española, que no ven con buenos ojos su propuesta por considerar que este tipo de entidades no son las más indicadas para un negocio como el asegurador.

En cualquier caso, Ibercaja, Unicaja y Liberbank se mantendrían como accionistas de Caser. La aseguradora tiene acuerdos de bancaseguros con las tres entidades y comercializa sus seguros generales en sus oficinas.

Abanca tiene también un acuerdo de bancaseguros en los ramos de no vida con Caser, pero el banco gallego ha abierto un proceso para buscar un socio nuevo y no tendría mucho sentido mantenerse en el capital de Caser si finalmente se alía con otra compañía.

Caser ha perdido varios de los acuerdos de bancaseguros que mantenía con antiguos accionistas. El de BMN, tras integrarse en Bankia, ha sido el último.

Caser tuvo el año pasado un volumen de primas de 1.500 millones, con un recorte del 5,19% en el ejercicio. Su beneficio neto fue de 79,5 millones, tras crecer un 30%, pero el resultado del negocio puramene asegurador cayó un 35%, hasta 61 millones.

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