La guerra comercial se recrudece: China responde tras los aranceles de Trump

ANALISIS, Técnico

La semana pasada vimos cómo la Reserva Federal redujo los tipos de interés en 25 puntos básicos hasta un rango situado entre el 2% y el 2,25%. Un movimiento que se ha impulsado a pesar de que los datos económicos de Estados Unidos siguen siendo sólidos, la inflación no es preocupantemente baja y el desempleo se encuentra en los niveles más bajos de las últimas décadas.

Trump y la guerra comercial contra China están moviendo la actualidad y es la razón por la que la Reserva Federal a mover ficha. Pero el gobierno estadounidense no se detiene después del movimiento de la Fed… Eligió intensificar la guerra comercial con China con aranceles del 10% sobre 300.000 millones de dólares sobre las importaciones chinas a partir del 1 de septiembre.

Todo esto está ocurriendo al mismo tiempo que el gobierno de Trump quiere continuar con las conversaciones comerciales con China y todavía está planeando ser anfitrión de una delegación china para más conversaciones en septiembre.

China golpea a la agricultura estadounidense y deja caer el yuan

Pero China reacciona a los golpes de Trump. El primer movimiento de China ha sido detener las compras agrícolas de Estados Unidos y pretende aumentar el espectro de aranceles adicionales sobre los productos agrícolas estadounidenses.

Este movimiento tiene un sentido desde el punto de vista económico y político. Hoy ya estamos viendo que los envíos de soja, la más valiosa exportación agrícola de Estados Unidos, para el principal comprador, China se hundieron a su nivel más bajo de los últimos 16 años en 2018. Además se une otra coincidencia, los agricultores estadounidenses, forman parte de circunscripción política clave para Trump.

Es por ello que, para compensar las pérdidas y a medida que se acercan las elecciones presidenciales para renovar mandato, la administración Trump ha desplegado hasta 28.000 millones de dólares en ayuda federal desde que comenzó la guerra comercial el año pasado, y el Departamento de Agricultura hasta la fecha ha hecho pagos de ayuda directa a los agricultores por valor de 8.600 millones de dólares.

Pero la gran jugada de China ha sido dejar que el yuan cayera por debajo del nivel clave de siete yuanes por dólar por primera vez en más de una década, lo que ha supuesto una fuerte sacudida en los mercados financieros que más adelante abordaremos.

Yuan

Yuan

China estaría buscando utilizar su moneda para compensar el impacto de una disputa comercial de un año de duración tiene una enorme importancia simbólica, si no económica: demuestra que Pekín está dispuesto a utilizar su moneda como herramienta para responder asimétricamente a los aranceles de Trump.

Tras esta decisión, Trump ha señalado a China de manipulador de divisas. En concreto, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció el lunes a última hora que había determinado, por primera vez desde 1994, que China estaba manipulando su moneda, golpeando al dólar estadounidense para encarecerlo.

Se le echa en cara a China que están violando su compromiso de abstenerse de la devaluación competitiva como parte del Grupo de los 20 países industrializados. Por lo que hoy no solo se trata de una guerra comercial, sino también está dando sus “coletazos” en una guerra de divisas.

La legislación estadounidense establece tres criterios para identificar la manipulación entre los principales socios comerciales: un importante superávit en cuenta corriente mundial, un importante superávit comercial bilateral con los Estados Unidos y una persistente intervención unidireccional en los mercados de divisas.

Después de determinar que un país es un manipulador, se requiere que el Tesoro exija conversaciones especiales para corregir una moneda subvaluada, con penas tales como la exclusión de los contratos de compras del gobierno de los Estados Unidos.

Por lo que guerra comercial que deriva en guerra de divisas y vuelve a derivar en guerra comercial.

Las bolsas recogen los golpes de Estados Unidos y China

Los mercados financieros están tomando el pulso minuto a minuto de las negociaciones y de las decisisones de la Reserva Federal, la volatilidad en estos días se ha disparado. Si miramos el índice de volatilidad VIX, también conocido como el “indicador de miedo” de Wall Street, marcó su mayor pico de un día desde octubre de 2018.

En las bolsas hemos visto hemos visto la mayor racha de pérdidas en este año, con seis sesiones en negativo. En términos generales, las caídas han sido de un 6% desde los máximos del 2019. Si miramos a Estados Unidos, el lunes fue su peor día desde el 4 de diciembre del año pasado, con una caída de casi el 3%.

Hemos hablado de la importancia de la curva del rendimiento del Tesoro estadounidense en varias ocasiones. Pues con los últimos movimientos, la inversión de la curva de rendimientos de 3 meses a 10 años en Estados Unidos se profundizó aún más hasta situarse en torno a -30 puntos básicos, su nivel más negativo desde el lunes de 2007.

Curve

Curve

En el mercado de bonos el escenario es absolutamente irracional. Los rendimientos de la deuda soberana europea siguieron cayendo en territorio bajo cero, siendo el gobierno irlandés a 10 años el último en caer en negativo el lunes, junto con la deuda pública holandesa a 30 años. Todas las curvas de rendimiento alemanas, danesas, suizas y holandesas se encuentran ahora en territorio negativo.

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