¿Es necesario bajar los impuestos en Madrid como anuncia Ayuso?

ANALISIS, Técnico

La futura presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció ayer que haría la mayor rebaja impositiva de la historia de de la Comunidad de Madrid. Apuntó que rebajaría el tramo autonómico del IRPF hasta un 5,5% y que ampliaría las deducciones para las familias.

La gran pregunta es si dichas rebajar fiscales son necesarias o no. Y aquí entramos en el terreno ideológico, si queremos más o menos servicios públicos. Pero hay algunos hechos incontestables que vamos a analizar.

Bajar los impuestos bajará la recaudación

Muchos políticos se agarran a la curva de Laffer para decir que bajando los impuestos sube la recaudación. La lógica detrás de todo esto es que si se bajan los impuestos hay más actividad económica, y esto hace que, incluso con impuestos más bajos, haya más recaudación.

Lo que pasa es que no es cierto. Si los impuestos fueran muy altos podría suceder, pero ya se ha demostrado en España que subiendo los impuestos sube la recaudación y viceversa.

La curva de impuestos es una campana, con cero impuestos cualquier aumento aumenta la recaudación, y con 100% de impuestos pasa lo contrario, reduciéndolos aumenta la recaudación (pues empieza a haber actividad económica). Pero nos encontramos en la parte izquierda de la curva, todavía estamos lejos de la parte que describe Laffer.

Podemos concluir, por tanto, que esta bajada de impuestos anunciada rebajará la recaudación. Y por tanto habrá menos dinero público disponible.

El déficit tiene que estar controlado

Otro hecho innegable es que el Presupuesto de una administración debe estar bajo control. Ya sea un Gobierno de derechas o de izquierdas, el objetivo debería ser siempre tener cero déficit. Con déficit los problemas acabarán apareciendo y los recortes bruscos serán inevitables, lo cual es malo para todos.

Independientemente de que es lógico, lo cierto es que el Estado obliga a las Comunidades Autónomas a tener el déficit bajo control y también lo hace nuestra Constitución. Y la verdad es que el déficit público en la Comunidad de Madrid está bajo control. En 2018 fue solo del 0,16%.

Estando en una época de bonanza también sería lógico que la Comunidad de Madrid contara con algo de superávit, para poder tener algo de déficit en momentos malos. Todo parece indicar que estamos al final del ciclo expansivo, así que quizá es algo tarde para implementar esto.

¿Aumento de gasto? ¿Mejor financiación autonómica?

Lo curioso de todo este razonamiento es que nos lleva a pensar que Ayuso quiere reducir el gasto público en Madrid. Y sin embargo en su discurso de ayer indicó nuevas medidas de gasto: ha anunciado bonificaciones a autónomos, abono de transporte público gratuito para mayores de 65 años (que ya lo tenían muy bonificado), nuevas infraestructuras…

Todo esto no es muy lógico. Pero es que además se ha quejado de la falta de financiación autonómica por parte del Estado. Esto no lo acabo de entender: el principal mecanismo de autonomía fiscal que tienen las Comunidades el precisamente su capacidad para tocar el IRPF. Y quiere bajarlo, al mismo tiempo de que se queja de que necesita más dinero.

Volvemos ante un nuevo caso de falta de correspondencia financiera de las Comunidades Autónomas. Tienen discrección en el gasto pero no quieren asumir su responsabilidad en los impuestos. Esto ya lo hemos visto antes en otras Comunidades, tanto en Madrid, como en otras que llevan su enfrentamiento con el Estado más allá, como Cataluña.

Por tanto no parece muy necesario esta bajada de impuestos para el plan que tiene Ayuso, que es gastar más. Quiere que el Estado se coma el “marrón” de recaudar más, apuntarse el tanto de bajar impuestos y también el de gastar más. Muy bonito todo. Pero hacer buena política es precisamente lograr el equilibrio entre ingresos y gastos con responsabilidad. Cosa que no parece tener, al menos en su investidura, Ayuso. Por cierto, esto ya lo he vivido antes.

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