Las tres vías de Santander para pagar el dividendo de 2019

Empresas, EXPANSION

Ciudad Financiera de Santander en Boadilla del Monte (Madrid).

Santander anunció ayer el pago del primer dividendo con cargo a 2019. Lo hizo tras la celebración del consejo de administración de septiembre, como ya había anticipado en febrero, cuando el banco reestructuró la política de retribución al accionista que venía implementando desde 2015.

De cara a 2019, Santander repartirá entre sus cuatro millones de accionistas un primer dividendo de 0,10 euros. Se pagará íntegramente en efectivo el 1 de noviembre.

El importe y la modalidad del primer pago abren distintos escenarios de cara al segundo abono que queda pendiente a cuenta de 2019. Se pagará previsiblemente entre abril y mayo de 2020.

Segundo dividendo en scrip (cobro opcional en efectivo o acciones). Santander, como reafirmó ayer, se comprometió a principios de año a que la «proporción» del dividendo por acción en efectivo sea en 2019 al menos la misma que el pasado año. El banco repartió con cargo a 2018 un total de 0,23 euros (85% en efectivo y 15% en scrip). Asumiendo este esquema, un segundo dividendo en scrip debería ascender a 0,02 euros por acción. Situaría el dividendo total en 0,12 euros, lo que supondría reducir la retribución a la mitad.

– Segundo dividendo en metálico. Supondría volver ya al dividendo 100% en efectivo, un compromiso que Santander asumió en 2018 para posteriormente dar marcha atrás. Teniendo en cuenta los 0,10 euros ya anunciados, Santander tendría que repartir 0,13 euros en abril del próximo año para igualar los 0,23 euros de 2018.

Exigiría al banco un desembolso total cercano a los 3.900 millones de euros. Representaría un pay out (porcentaje del beneficio ordinario) del 48%. El mercado descuenta que Santander logrará un resultado recurrente de 8.000 millones de euros en 2019. Esta cifra no incluiría cargos extra de 2.300 millones por el deterioro de Santander UK anunciado ayer y los costes de reestructuración en España, minorados por los 700 millones en plusvalías de la operación de custodia con Crédit Agricole. Dejarían un saldo neto negativo a encajar en las cuentas de 2019 de 1.600 millones de euros.

Un pago de 0,23 euros íntegramente en efectivo supondría un freno en términos de solvencia. Es uno de los aspectos en los que el mercado y los supervisores tienen puesto el foco. El cargo de 1.500 millones de euros por el deterioro del negocio de Santander en Reino Unido no afectará al beneficio ordinario, pero sí al resultado atribuido. Éste es el que marca la generación orgánica de capital y el que debería absorber los cargos de 1.600 millones (a no ser que Santander genere otros colchones adicionales de aquí a cierre de año).

Hasta junio, Santander ganó 3.221 millones, un 14% menos. Su solvencia de máxima calidad está en el 11,3%, sin registrar mejoras sobre 2018. La ratio, que ya ha absorbido 36 puntos básicos en impactos regulatorios en el primer semestre, aún tiene que absorber otros 25 puntos básicos.

– Segundo dividendo en formato híbrido. El banco también podría hacer en una única entrega un pago combinado en efectivo y en scrip. Esta vía daría más flexibilidad al banco, ya que facilitaría mantener el dividendo sin tanto esfuerzo en solvencia. El scrip (se articula a través de una ampliación de capital) refuerza el capital y no supone salida caja. Para mitigar la dilución que supone para los accionistas que cobran el dividendo en efectivo, Santander planteó en enero la posibilidad de recomprar y amortizar títulos. Ayer no ha dado indicaciones a este respecto.

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