Francia aparca como prioridad el saneamiento de las cuentas públicas por los chalecos amarillos

Economia, EXPANSION

El ministro de Economía y Finanzas Bruno Le Maire.

El Gobierno francés aparca el saneamiento de las cuentas públicas como prioridad en su presupuesto de 2020 para dar respuesta a la crisis social que ha puesto de manifiesto el estallido de los «chalecos amarillos», aunque no renuncia a buscar partidas para la reducción del gasto público.

El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, se defendió este sábado en una entrevista a la emisora France Inter de las críticas recibidas de la patronal y de algunos economistas por haber dejado de lado sus ambiciones iniciales de disminución del déficit público y de la deuda.

Insistió en que desde su llegada al poder en 2017 «hemos estabilizado la deuda» que había crecido en 30 puntos de PIB durante los últimos 30 años, y se ha puesto el déficit bajo control.

Pero a continuación, Le Maire justificó que no se hagan esfuerzos suplementarios «porque ha habido una crisis social», y porque «tienen razón» los trabajadores de los estratos más bajos de que sus sueldos se han estancado desde la crisis financiera.

En su proyecto de presupuestos presentado el jueves, el déficit público se quedará en 2020 en el 2,2 % del producto interior bruto (PIB), el nivel más bajo desde 2001 e inferior al 3,1 % que se augura en 2019.

Sin embargo, está por encima del 2 % del PIB que se había marcado como objetivo inicialmente el Ejecutivo.

En cuanto a la deuda, el presupuesto pretende reducirla únicamente en una décima el próximo ejercicio, al 98,7 % del PIB. En el segundo trimestre de este año, esa deuda subió en 16.000 millones de euros hasta 2,375 billones de euros y representó el 99,5 % del PIB.

Le Maire señaló que las cuentas que acaba de presentar para 2020 todavía pueden ser modificadas en el trámite parlamentario, y lanzó a diputados y senadores el mensaje de que examinen en qué partidas «estamos dispuestos a reducir el gasto a cambio de transformaciones estructurales».

«Si se quiere reducir el gasto público, hace falta tiempo y diálogo», argumentó.

En su proyecto de ley, el ministro contempla una rebaja de impuestos de 10.200 millones de euros que beneficiará sobre todo a las familias con una menor carga en el impuesto sobre la renta (5.000 millones) para las categorías intermedias, y la supresión del impuesto sobre la vivienda para el 80 % de los contribuyentes con menos ingresos.

En cuanto a la supresión de 50.000 empleos públicos que el presidente, Emmanuel Macron, había prometido hasta el final de su mandato en 2022, esa cifra se ha revisado a la baja este verano, primero a 15.000 y luego a 10.000. En 2020 la caída será únicamente de 47.

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