La salida inminente de Draghi alienta a sus críticos

EXPANSION, Mercados

Mario Draghi, presidente del BCE.

Los estímulos del mes pasado provocaron críticas entre los halcones del BCE, muchos de los cuales se oponen a otro programa de compra de deuda.

El mandato de Mario Draghi se agota y tras las recientes críticas a su política, surgen dudas en torno al contexto posterior a su marcha.

¿Estropearán las críticas del BCE la despedida de Draghi?

El italiano atenderá su última reunión como presidente del Banco Central Europeo mañana en medio de divisiones abiertas sobre el camino futuro de la política monetaria. El paquete de estímulos del mes pasado llevó a una reacción en contra de los halcones del BCE, muchos de los cuales se oponían a otro programa de compra de deuda por parte del Banco Central.

El gobernador del Banco Central alemán Jens Weidmann -durante mucho tiempo adversario del italiano- fue el último en sumarse a las críticas, asegurando la semana pasada que el BCE debería centrarse en la inflación o de lo contrario corre el riesgo de perder su independencia.

En el pasado, esta oposición no tenía impacto en los mercados o en la política del BCE. Pero la inminente salida de Draghi parece haber envalentonado a sus critícos, lo que a su vez ha provocado un retroceso en el precio de la deuda de la eurozona.

«Dada la división que hay en el consejo de gobierno, los mercados dudan de la capacidad del BCE de darles algo más después de septiembre», sostiene Pooja Kumra, estratega de tipos europeos de TD Securities. Los inversores no esperan el anuncio de más medidas de relajación mañana, pero analizarán el lenguaje de Draghi en su última rueda de prensa en busca de indicios que muestren que las discrepancias están bajo control antes de la entrada de Lagarde.

Los inversores buscan indicios de que el BCE mantendrá su compromiso con el programa de estímulos, e incluso lo reforzará si las perspectivas económicas siguen empeorando. «A raíz de las críticas tanto internas como de fuera del consejo de gobierno, es probable que Mario Draghi haya mirado los datos económicos publicados desde la reunión de septiembre con una amarga satisfacción», explica Jack Allen-Reynolds de Capital Economics. El BCE podría afirmar esta semana que los riesgos que frenan el crecimiento han aumentado.

¿Cómo reaccionarán los bancos centrales escandinavos a la tensión comercial?

Estos bancos mantienen la normalización monetaria. Pero son tiempos difíciles para las monedas escandinavas. La corona noruega está en un mínimo histórico frente al euro, a pesar de tres aumentos de tipos de su banco central este año. Los inversores también evitan la moneda sueca, después de que un sondeo del grupo bancario SEB mostrara que las entidades financieras y las empresas acumulan una cantidad récord de posiciones bajistas sobre la corona.

Los dos bancos centrales decidirán sobre los tipos la semana que viene tras la reunión del Riksbank el miércoles y del Norges Bank un día después. Los inversores no esperan que ninguno de los dos países cambien de política este mes, aunque el SEB advirtió de que el banco central sueco podría aumentar su tasa de interés referencial a finales de año aunque la economía del país se ha ralentizado.

La economía noruega está aguantando bastante bien, aunque esto no impide que la corona siga cayendo. Mientras, las tensiones comerciales entre EEUU y China siguen deteriorando la confianza de los inversores, tanto la moneda sueca como la noruega están preparadas para tiempos difíciles. «Todas las monedas sensibles al comercio están teniendo un 2019 difícil», reconoce Kit Juckes, experto monetario de Société Générale. El impacto de las tensiones comerciales ya se ha hecho notar en los datos de la economía sueca que ponen demafiesto que una economía pequeña y abierta como la suya está más expuesta a la ralentización global. «Al no alcanzar el objetivo de inflación, la política de tipos del Riksbank será cuestionada», afirma Petr Krpata, experto monetario de ING. El banco espera que el euro se cambie a 10,15 coronas noruegas a finales de año. Por su parte, SEB cree que la moneda única se cambiará a 11 coronas suecas.

¿Perdurará la ralentización de los beneficios corporativos?

En las próximas semanas, los inversores en renta variable sabrán si las mayores compañias de Estados Unidos han vuelto a incrementar sus beneficios en el tercer trimestre después de un periodo en el que estos ha sufrido retrocesos importantes. La temporada de resultados arrancó a principios de este mes con unas previsiones de los analistas que contemplaban un descenso de los beneficios por tercer trimestre consecutivo para las principales empresas estadounidenses.

Se calcula que los beneficios del tercer trimestre podrían contraerse un 4,1% después de caer justo por debajo de cero en los dos primeros trimestres, según datos de FactSet data. Si estas previsiones acaban siendo realidad, sería una prolongación de la ralentización de los beneficios desencadenada tras dos trimestres en los que las cifras fueron decepcionantes.

John Lynch, responsable de inversiones de LPL Financial, cree que los resultados de las empresas de EEUU tienen «cierto margen para este retroceso siempre y cuando no tarden mucho en recuperarse. Seguimos siendo optimistas en relación a que se producirán avances en el tema comercial. Creemos, por tanto, que en los próximos trimestres habrá un repunte de los beneficios», manifestó Lynch.

A pesar de la caída de los beneficios, las acciones de EEUU han registrado un repunte del 19% este año gracias a la política más flexible emprendida por la Reserva Federal. David Donabedian, responsable de inversiones de CIBC, la gestora de patrimonio estadounidense, cree que es un «momento peculiar» para el mercado de valores de EEUU, ante la ralentización de la economía y la bajada de los tipos por parte de la Fed. «Los beneficios se mantendrán planos el resto del año y la situación mejorará ligeramente a lo largo del año que viene», concluyó.

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