Lecciones de Reino Unido a España en inversiones ‘responsables’

Empresas, EXPANSION

De los fondos que operaron en España el pasado año, solo un 14% tienen directrices claras sobre inversión medioambiental, social y de Gobierno corporativo, y de ellos el 33% son británicos.

Reino Unido y, en menor medida, Luxemburgo y Estados Unidos, están dando lecciones a España en materia de ESG, siglas con las que conocen las inversiones con estrictos criterios de responsabilidad en materia medioambiental, social y de Gobierno corporativo.

Esos tres países son el origen de la mayoría de fondos de inversión que operaron en España el pasado año con reglas claras y nítidas de ESG (Environmental, Social y Governance). Así se desprende de las conclusiones del seminario anual de capital privado (private equity) organizado por King & Wood Mallesons hace unos días.

El foro, a puerta cerrada, era la XX edición de un evento que anualmente reúne a más de un centenar de profesionales del sector de los fondos de inversión para analizar los temas más preocupantes del mercado.

El evento, al que tuvo acceso EXPANSIÓN, giraba esta vez en torno a los «desafíos del sector del capital privado en España», sobre todo «a corto plazo» y dada la incertidumbre política que existe en estos momentos. Sin embargo, uno de los puntos que más atrajo la atención fueron los movimientos que se están produciendo en torno a los criterios de ESG de los fondos.

Asignatura pendiente

Las inversiones ESG se dispararon el pasado año, pero siguen siendo la gran asignatura pendiente en España. Entre otras cosas, porque ha habido ejercicios mejores y el potencial de crecimiento sigue siendo enorme.

En concreto, en el periodo 2018/2019 que se analizó en el seminario, cerca del 14% de los fondos incluía, contractualmente, políticas ESG en sus inversiones. Esta cifra supone un notable incremento respecto al 10,2% del año 2017/2018, pero está muy por debajo del 16,7% que se alcanzó en el periodo anterior, es decir, en 2016/2017.

Del último periodo analizado, es decir, del 2018/2019, destaca Reino Unido en el origen de los fondos con políticas ESG. Concretamente, de los fondos con criterios de inversiones «responsables», el 33% procedía de Reino Unido y el 22% de Luxemburgo.

En ese ránking vienen luego Estados Unidos, Bélgica, Francia e Irlanda. Cada uno de estos países representa un 11%.

El caso de Reino Unido es doblemente notorio, porque aunque este país representa apenas el 12% de todos los fondos que invirtieron en España (con y sin políticas ESG) su peso en los fondos que sí invierten responsablemente representa casi el triple de ese porcentaje.

Justo al contrario ocurre con Estados Unidos, que tiene un peso enorme en el volumen total de fondos analizados (más del 40%). Sin embargo apenas supone el 11% de los que tienen reglas internas contractuales vinculadas a ESG.

El problema de las inversiones ESG, más allá de los números concretos, es un asunto de imagen corporativa con enormes aristas, que el sector debe afrontar en algún momento.

Una de las conclusiones de los expertos reunidos en el foro de King & Wood Mallesons es que muchos fondos hacen alarde de apostar por las inversiones socialmente responsables. Sin embargo, a la hora de la verdad, no tienen reglas internas ni protocolos de inversión que les comprometa contractualmente con ese tipo de operaciones. Aunque estas inicialmente estaban poco definidas, cada vez están más acotadas. Las inversiones ESG se entienden en su conjunto, es decir, de deben cumplir las tres claves al mismo tiempo (medioambiental, social y de gobierno corporativo) o, en el peor de los casos, cumplir alguna sin dañar las otras. El asunto medioambiental, ahora más de moda, incluye desde la escasez de recursos, al cambio climático y la economía circular. Socialmente, cada vez son más relevantes las condiciones laborales.

Entre otras actividades, el seminario contó con una mesa redonda compuesta por Jaime Hernández Soto, socio fundador de MCH Private Equity; Íñigo Sánchez-Asiaín, socio fundador de Portobello Capital; Winnie Wutte, socia fundadora de Asterion Industrial Partners e Isabel Rodríguez, socia de fondos de King & Wood Mallesons.

Isabel Rodríguez explicó que la evolución del sector en los últimos años ha cambiado y ahora «se conocen datos y estadísticas que no se tenían en años anteriores».

Winnie Wuttem, por su parte, dijo que en el mercado hay «una necesidad de capital privado en áreas donde la inversión pública no puede actuar». Esta situación, unida a otros motivos, «marcará una clara tendencia en favor del private equity». Íñigo Sánchez-Asiaín resaltó que «una vez que el sector siga evolucionando al ritmo al que ya lo está haciendo, los productos se irán diversificando y serán más sofisticados, lo que a su vez ofrecerá también productos alternativos de inversión».

Jaime Hernández Soto dijo que, si bien se seguirán haciendo operaciones clásicas, el sector se irá «transformando». La evolución normal de las gestoras es «la diversificación».

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