Los tipos negativos: una oportunidad para que la banca acelere su ajuste, según Scope

Empresas, EXPANSION

Sede del BCE.

La agencia prevé nuevas fusiones de bancos medianos y pequeños. La firma considera inevitable profundizar en la reducción de oficinas y de empleados.

Hacer de la necesidad virtud. Esta es la idea principal que los analistas de la agencia de calificación crediticia alemana Scope Ratings lanzan al sector bancario como reacción al actual entorno de tipos negativos. En un reciente informe, la firma propone a las entidades aprovechar la política ultraexpansiva del Banco Central Europeo (BCE) como una «oportunidad estratégica» con la que acelerar los ajustes que necesitan.

Scope detecta siete factores estructurales que explican la baja rentabilidad de los bancos en Europa. En primer lugar, el entorno de tipos negativos o próximos a cero, que llevan más de una década deprimiendo los márgenes de intereses. El segundo factor, según la agencia de ráting, es el poco convincente crecimiento del crédito posterior a la crisis, que demostraría una cada vez menor dependencia de la financiación bancaria incluso en las fases de mayor crecimiento económico. Un tercer elemento apuntado en el informe son los mayores requerimientos regulatorios, que han rebajado la rentabilidad del sector (al elevar las necesidades globales de capital).

Como cuarto factor, desde Scope señalan la inclusión financiera, mayor en Europa que en otras geografías: al excluir los hogares con menor renta, sectores bancarios como el estadounidense han logrado elevar su rentabilidad respecto a los bancos del Viejo Continente. Además, la ausencia de agencias hipotecarias públicas (como Freddie Mac o Fannie Mae en EEUU) provoca que los bancos europeos sean los únicos que tienen sus balances llenos de estos productos de baja rentabilidad.

Los dos elementos finales que lastran la capacidad de hacer negocio de las entidades de la UE son la decisión estratégica de dejar de financiar sectores impopulares (fabricantes de armas, tabaqueras…) y la entrada de nuevos competidores como las fintechs, los neobancos o las plataformas abiertas, creadas para competir en aquellos segmentos tradicionalmente más rentables.

Un detonante externo

Con este panorama, el sector bancario europeo se encuentra ante un horizonte similar al que afrontó la industria del cine mudo en los años 20 ante la llegada del sonoro. Sin embargo, los analistas de Scope creen que un detonante externo como el entorno de tipos negativos podría empujar a los bancos a abrazar una reestructuración (que consideran inevitable) de forma más rápida y decidida.

El gran «elefante en la habitación», según refleja el informe, es el exceso de capacidad que todavía padece la banca europea y que se evidencia aún más a medida que se extienden los modelos de banca digital. Scope da un suspenso a buena parte del sector en este último punto, toda vez que su nivel de inversión es significativamente menor que el asumido por la banca estadounidense.

Pero el verdadero foco de preocupación para la agencia de calificación alemana es la «insuficiente» reducción de costes estructurales tales como la red de oficinas, los servicios centrales o el número de empleados de los mismos.

Los ajustes llevados a cabo hasta ahora en la capacidad instalada del sector bancario europeo (una reducción de los empleados del 4,5% entre 2017 y 2019, por ejemplo) son, en opinión de Scope, «pasos necesarios en la reestructuración, pero en ningún caso transformadores», por lo que reclaman mayores ajustes en el futuro inmediato.

«Será necesario un esfuerzo bastante más serio para una reestructuración transformadora más allá de la oficina bancaria en países como Italia y Francia», anticipa Scope, que ve poca convicción en buena parte de las entidades, sobre todo en aquellas que tienen desplegada una mayor red de sucursales bajo el argumento de que es lo que prefieren sus clientes. Ésta no puede ser una justificación, desde su punto de vista, ya que si les preguntara directamente, «la mayoría de clientes también preferirían que no les cobraran por sus préstamos», indican.

Scope ve además una oportunidad para una mayor consolidación de sistemas bancarios como el alemán, el italiano, el austriaco y, en menor medida, el español. Pese al deseo de los supervisores de impulsar fusiones y adquisiciones transfronterizas, la agencia considera que hay mucho margen para que se desarrollen operaciones nacionales que involucren entidades nacionales de menor tamaño. «Elegir continuar en solitario no será una opción a largo plazo para la mayoría de estos bancos», concluye el informe.

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