La City de Londres teme otras elecciones en España en 2020

Economia, EXPANSION

Los inversores internacionales creen que el 10N no moverá mucho el mercado, pese al bloqueo político.

El mercado parece estar absolutamente relajado ante las elecciones generales que España celebra el domingo 10 de noviembre. La prima de riesgo del país (diferencial del coste de los bonos a diez años con los alemanes) es de 63 puntos básicos, lejos de los más de 100 puntos que marcaba en los comicios anteriores, en abril, y una décima parte de los 630 que marcó durante la crisis del euro en 2012.

Pero al rascar por debajo de la superficie plana creada en el mercado por las compras de deuda por el Banco Central Europeo (BCE), se encuentran algunas señales de nerviosismo. Por ejemplo, el Gobierno portugués ya se financia más barato que el español, gracias a su mayor estabilidad política.

Varios bancos de negocios de la City londinense han empezado a advertir a los inversores de la incertidumbre del 10N, aunque esperan un impacto limitado en los mercados. Barclays contempla tres potenciales escenarios: una coalición del PSOE con Unidas Podemos y otros partidos nacionalistas y de izquierdas; un Gobierno minoritario socialista apoyado de manera pasiva por PP y Ciudadanos; o una alianza de los partidos del centro-derecha.

El banco británico considera que el primero de esos desenlaces “aunque no sería una gran sorpresa para el mercado, probablemente dejará recorrido a corto plazo para que los activos españoles se comporten peor que el resto”. A medio plazo, todo dependerá del “entorno macro, el alcance de una posible relajación de la gestión de las finanzas públicas y de si se deshacen previas reformas estructurales. Estos riesgos se incrementarán si los partidos nacionalistas se unen a la coalición, ya que elevaría las opciones de que el nuevo Gobierno no acabe su mandato. Además, la tradicional actitud de confrontación de Podemos con la UE puede ser una rémora en el sentimiento [del mercado]”.

En Barclays no se descarta otro escenario: el de unas nuevas elecciones en 2020. “El fragmentado escenario político en España significa que el riesgo de que el país tenga que volver a las urnas por quinta vez en otros tantos años no puede ser descartado completamente”.

Según Aditya Chordia, analista de renta fija de JPMorgan, “es difícil ver que el mercado español de bonos pueda descontar algún tipo de incertidumbre política ante las elecciones, ya que los principales partidos son pro-UE y no hay problemas presupuestarios inmediatos”. Sin embargo, admite que “un nuevo bloqueo que lleve a otras elecciones sería el peor escenario y, en los márgenes, sería negativo para los mercados españoles. Por el contrario, una formación rápida de Gobierno sería positivo”. Como escenario central, JPMorgan cree que la prima de riesgo puede seguir bajando, a 55 puntos básicos.

UBS prevé una “apagada reacción del mercado, ya que el BCA acaba de reactivar su programa de compra de activos, aunque parece improbable que los bonos españoles puedan batir a sus rivales del sur de Europa hasta que el bloqueo sea resuelto”.

Desde Bank of America, se considera que “los mercados no deberían preocuparse mucho por las elecciones en el corto plazo, más allá de cierta volatilidad en función de los titulares”. La entidad de Wall Street opina que un Gobierno conservador “podría ser visto como más favorable para el mercado por su política económica. Pero las tensiones alrededor de Cataluña podrían ciertamente intensificarse, dada la posición menos conciliadora de estos partidos”. A medio plazo, los economistas de la firma advierten de que un “shock” político podría reducir el PIB español en un 0,4-0,6%, ante la vulnerabilidad del país en áreas como su nivel de deuda pública y externa, y su elevado desempleo”.

Menos pesimista es Goldman Sachs. Sus economistas europeos consideran que “llevará tiempo formar un nuevo Gobierno, pero a diferencia de las elecciones en abril, es probable que surja un acuerdo de las negociaciones entre los partidos políticos. Esto se debe a que la presión sobre los partidos políticos para evitar otra votación ha subido considerablemente. Por tanto, es de esperar que el partido más votado pueda formar un Gobierno en minoría con la ayuda de abstenciones en la investidura, si no se forma antes una coalición”.

El banco americano cree que, en cualquier caso, esto no resuelve el bloqueo político y económico en España. “La incertidumbre seguirá siendo elevada y pasar unos nuevos presupuestos será difícil. Aunque esperamos que tanto una coalición de derechas como una de izquierdas sigan con la consolidación fiscal, la rapidez y composición del ajuste puede ser diferente”.

Para el grupo británico HSBC, “aunque los partidos envían mensajes de su intención de evitar otras elecciones, no es evidente cómo el impasse puede ser resuelto”. Esta entidad destaca que, lo que hace unas semanas apuntaba a una victoria más clara del PSOE, apunta ahora a un resultado más ajustado, ya que la crisis en Cataluña puede haber impulsado los apoyos de PP y Vox. En cualquier caso, los economistas de HSBC admiten que “hasta ahora, el impacto de la incertidumbre política en la economía parece haber sido limitado, aunque podría haber contribuido al reciente aumento del ahorro por los hogares y la debilidad de la inversión. Pero la preocupación expresada por muchos economistas es que un prolongado bloqueo pueda empezar a dañar la confianza de consumidores e inversores, llevando a una ralentización de crecimiento más significativa, una mayor desviación fiscal, y una continuada falta de reformas”.

En Capital Economics, se insiste en que “las cuartas elecciones generales en España en cuatro años pueden volver a generar un estancamiento político, aunque no debería tener un efecto negativo en la economía. Después de anteriores elecciones y del referéndum de Cataluña en octubre de 2017 no hubo una erosión significativa en la confianza”. Pero al margen de la política, “unas inversiones y consumo más débil pueden frenar el crecimiento del PIB en los próximos dos años”. La previsión de esta firma es que la economía española crezca un 1,2% en 2020, frente al 2% de 2019.

Rabobank, por su parte, advierte de que el bloqueo político puede llevar a otras elecciones en 2020, y señala que esta situación puede dañar la prosperidad futura de España. “La fragmentación, el riesgo de otras elecciones y la crisis catalana van a seguir presentes. Por tanto, es altamente improbable que el próximo Parlamento pueda lidiar con los asuntos clave de la economía, además de la débil eficiencia del mercado laboral, la abundante burocracia y el impacto de un rápido envejecimiento de la población, aspectos necesarios para salvaguardar un satisfactorio crecimiento económico y la sostenibilidad de la deuda pública en el largo plazo”.

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