Acabaremos teniendo gigantes digitales en Europa como Google y Apple (o al menos así lo vaticina GVG Capital)

ANALISIS, Técnico

Una de las claves del mundo tecnológico que nos está tocando vivir, y que desde estas líneas siempre hemos resaltado como un punto muy flaco de la socioeconomía europea, es la falta casi total (y sin casi) de gigantes tecnológicos europeos. Con este sombrío panorama, no sólo no lideramos el sector socioeconómico del futuro, sino que además quedamos expuestos ante las injerencias de los gobiernos de otras superpotencias, siendo la tecnología como es: poder en estado puro.

Pero ahora eso podría cambiar, y parece que, en una mezcla de una visión política que llega tarde, de un talento una capacidad de emprendimiento que en realidad nunca ha escaseado en el Viejo Continente (más bien todo lo contrario), y de una proyección a futuro de la realidad socioeconómica que nos está tocando vivir, el hecho es que ya hay firmas especializadas de renombre mundial que vaticinan el advenimiento de esos gigantes tecnológicos europeos que hasta ahora mayormente han brillado por su ausencia.

GVG Capital lo dice alto y claro: Europa va a alumbrar nuevos gigantes tecnológicos

Acabaremos Teniendo Gigantes Digitales En Europa Como Google Y Amazon O Al Menos Asi Lo Vaticina Gvg Capital 2

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Como publicaba Business Insider, la compañía GVG Capital afirmó que Europa va a ver emerger de entre su tejido socioeconómicos nuevos gigantes tecnológicos, implicando ello que florezca todo un rico ecosistema «made in Europe» en torno a estos gigantes, que revertiría todavía más sobre la riqueza del nuevo tejido generado. Para los que no conozcan a fondo el sector de la transformación digital, hay que explicar que la que lo dice no es una compañía cualquiera que pueda tener «su interés» en proclamar informaciones sesgadas. Ni mucho menos.

GVG Capital, además de estadounidense, es nada más y nada menos que el líder mundial en transformación digital. Y por si eso no fuera poco, sus predicciones no están basadas en las «visiones» de alguno de esos autosuficientes gurús que fallan contínuamente, sino que sus afirmaciones son la conclusión del estudio más amplio jamás hecho en transformación digital, en el que han participado unas 5.000 compañías de 100 países diferentes. Como ven, la noticia de hoy es noticia por mucho más que un titular atractivo, y eso son además excelentes noticias para la economía europea. Pero el camino no va a ser fácil para nadie, puesto que GVG sólo contempla como definición de cada uno de esos «gigantes» digitales aquella macro-empresa que acaba imponiéndose en solitario en cada gran mercado, alcanzando una valoración de más de 100.000 millones de dólares. Como pueden observar, cuando GVG habla de gigantes, se trata efectivamente de gigantes de los de verdad: de esos que no se crian de la noche a la mañana.

Pero la pregunta lógical es ¿Y hay sitio en el mercado para tanto gigante tecnológico? Ahí va la segunda parte del informe, que no es menos interesante que la primera. En base a sus investigaciones de mercado, y como seguía informando Business Insider, GVG Capital ha llegado a la conclusión de que la transformación digital no ha hecho nada más que empezar. Así, para 2030 unos 50 nuevos billones de dólares de gasto del consumidor se habrán convertido en gasto online.

Actualmente existen según la definición de GVG Capital 8 gigantes digitales. De entre estos 8, se cuentan 6 estadounidenses que son Apple, Facebook, Google y Netflix de Silicon Valley, y Amazon y Microsoft de Seattle. El resto hasta los 8, es decir 2, son de China, y son Alibaba y Tencent. Con las predicciones de inyección de dinero en el mercado virtual expuestas en el párrafo anterior, GVG Capital estima que se creará espacio socioeconómico suficiente para que surjan 40 nuevos gigantes digitales en 15 países adicionales a los ya líderes hoy, y que incluirían por ejemplo a La India o… a la europea Alemania.

Alemania a la cabeza de Europa: será también la locomotora de la futura economía europea con sabor «techie»

Acabaremos Teniendo Gigantes Digitales En Europa Como Google Y Amazon O Al Menos Asi Lo Vaticina Gvg Capital 3

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En concreto, sobre Alemania, Business Insider resaltaba del informe de GVG Capital que las compañías tecnológicas alemanas se encuentran en una posición desde la que pueden batir a Silicon Valley como cuna tecnológica. Un punto que creen al alcance de los germanos con que consigan una mejora en experiencia de usuario de unas 10 veces, lo cual sería suficiente para provocar fuertes ondas disruptivas en su propio mercado, que imprimirían una alta velocidad de innovación digital a su socioeconomía. Obviamente, mediante la innovación y la disrupción internas, Alemania en una segunda fase podría lanzarse a la conquista del mundo con sus nuevas empresas tecnológicas, y así las acabaría convirtiendo en auténticos gigantes globales.

GVG Capital añade además que *será más fácil para las empresas tecnológicas de nueva creación erigirse en líderes de los nuevos mercados que se van a crear, puesto que a la hora de la expansión global tener un núcleo de propietarios cerrado, como suele ser el de las empresas emergentes, permite ganar una valiosa y gran velocidad de decisión, además de capacidad de conseguir capital para financiar su expansión. Pero es que, además, nuestros lectores no deben dejarse deslumbrar exclusivamente por los brillos y destellos de gigantes como Google, Apple, Amazon o Facebook.

Debemos ser conscientes de que lo verdaderamente enriquededor socioeconómicamente es todo lo que surge alrededor de cada una de estas macro-empresas, que multiplica (y por mucho) la creación de riqueza en bruto del propio coloso tecnológico a título individual, por muy coloso que sea. Y es que, tener gigantes no sólo significa liderar el mundo tecnológico, además implica también liderar el mundo económico del futuro, y traer ingente bienestar para los ciudadanos. Por supuesto, todo ello en el tono más «techie» y con el debido respeto a la libre competencia y evitando las prácticas monopolísticas y el abuso de posición de dominio, como siempre hemos predicado desde estas líneas.

Europa está hoy en una clara inferioridad de condiciones, y toda superpotencia aspira a imponerse a las demás (incluidos sobre nosotros) y dominar el mundo

Acabaremos Teniendo Gigantes Digitales En Europa Como Google Y Amazon O Al Menos Asi Lo Vaticina Gvg Capital 4

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La de hoy es una muy buena noticia para Europa, además de ser muy necesaria. En ese mundo de superpotencias y super-bloques económicos hacia el que convergemos, y que ya vaticinó visionariamente George Orwell en su distópica novela 1984, es necesario poder contar con gigantes tecnológicos «de (absoluta) confianza», y que obedezcan mayormente a intereses netamente europeos.

Si bien hace unas décadas había varias empresas europeas que se codeaban con los líderes mundiales del sector tecnológico, poco a poco los europeos fuimos cediendo posiciones, hasta que nos dejamos caer en brazos de las todopoderosas GAFA, de los móviles de China, o de otros tantos componentes foráneos y tecnológicos, claves para nuestra actividad económica y de los cuales dependemos sin mucha alternativa. Es la otra cara de la globalización, pero una globalización que nos han vendido para que abramos ingenuamente nuestras fronteras, mientras otros por detrás iban maniobrando para explotar extractivamente nuestros mercados, y erigirse como líderes mundiales sumando a Europa como uno de sus pastos conquistados.

Realmente, las cosas no han resultado ser para los europeos como el resto de superpotencias aparentaban, y aquí cada uno en realidad seguía haciendo la guerra por su cuenta. Aunque con esto tampoco podemos evitar tener que hacer una necesaria auto-crítica en Europa, esa Europa que tantas trabas burocráticas impone a la creación de nuevas empresas y a la confección de tejido en sectores emergentes, mientras que otras socioeconomías como EEUU no sólo promueven y facilitan la creación de nuevos líderes, sino que además luego incluso ensalazan socialmente a los creadores de empleo y riqueza nacional otorgándoles casi el rango de héroes y poniéndoles la alfombra roja allá por donde pisan.

No hay que pasarse ni por exceso ni por defecto, pero lo cierto es que en Europa tenemos mucho que mejorar por nosotros mismos, y parte de nuestra penitencia actual viene de nuestros propios pecados anteriores, con algo de soberbia entre ellos. La otra parte no, la otra parte de nuestra actual penitencia tecnológica viene directamente del hecho de que, a la hora de abrir mercados y ser los más globalizados del globo global, los europeos decidimos ingenuamente ser «más papistas que el Papa», y tal vez esto fuese un congruente gesto de coherencia socioeconómica, pero lo que no lo era fue que otros predicasen lo mismo mientras detrás del escenario, entre bastidores, sus tramoyistas nos estaban cambiando a un decorado que no nos hacía ningún favor socioeconómico, sino más bien todo lo contrario.

Y así nos encontramos hoy por hoy en el actual estado de inferioridad tecnológica, al que de alguna manera debemos poner remedio: qué mejor remedio que alumbrar nuestros propios gigantes tecnológicos, aunque sea tarde. El «pero» es que debemos hacerlo compitiendo, innovando y creando nueva tecnología que nos haga líderes de nuevo, aunque seguro que en Bruselas se sienten tentados a conseguirlo inyectando en nuestro sistema una rancia dosis de proteccionismo y sobrerregulación, en vez de creando un equilibrado juego de reglas justas para todos, que no nos dejen a los europeos en inferioridad real de condiciones. Una forma muy adecuada de hacerlo podría ser ceder en abrir nuestros mercados a otras superpotencias, pero sólo bajo condiciones de justa reciprocidad.

Aunque el hecho innegable es que, independientemente de lo mejor o peor de la implementación final, a la hora de regir nuestras socioeconomías y de dar forma al futuro que estamos construyendo para nuestros hijos, no sólo hay que dejarse llevar sumisamente por el devenir del rio socioeconómico que nos lleva. También hay que remar por llegar a buen puerto, y trabajar por amoldar nuestra socioeconomía al mundo del futuro en el que inevitablemente tendremos que sobrevivir (si lo conseguimos). No negamos que ello implica una esencial dosis de regulación, que simplemente decimos que no debe rayar en la sobrerregulación.

La NSA estadounidense, el sistema de crédito social chino a las empresas, Rusia y su maquinaria de propaganda socioeconómica y política, etc. La realidad nos demuestra que los europeos no podemos mantenernos dependientes tecnológicamente durante más tiempo de gigantes tecnológicos cuyas directrices dependen de poderes políticos (y fácticos) ajenos, y que no tienen mayor interés ni en los valores socioeconómicos europeos, ni en que nosotros sobrevivamos como superpotencia mundial. Ya asistimos a cómo por ejemplo EEUU instrumentalizó su superioridad tecnológica privando a Huawei del acceso a tecnología estadounidense de la que dependía. A nosotros nos puede pasar tres (y ocho) cuartos de lo mismo en cualquier momento.

Pero ya no es sólo por ese concepto de la seguridad tecnológica del que les hablábamos en el análisis anterior; ha habido recientes movimientos muy reveladores por parte de una de las superpotencias que actualmente lleva en el mundo la voz cantante en lo que se refiere a la nueva guerra ciber-social y socioeconómica, que es realmente la vanguardia bélica más avanzada. Y es que Rusia ha decidido blindarse en el terreno de internet, y poder hacer sus redes totalmente impermeables a lo que ellos consideren (arbitrariamente) una amenaza exterior, y que puede acabar siendo simplemente la influencia, las opiniones, y sobre todo las críticas fundamentadas que puedan venir de fuera de sus fronteras. Así sigue, por cierto, los pasos de la otra gran potencia en guerra cibersocial: la censora China con su «Gran Muralla de fuego», que tan poco margen deja a esa disidencia china que trata de respirar fuera de la órbita totalitariamente gubernamental.

Acabaremos Teniendo Gigantes Digitales En Europa Como Google Y Amazon O Al Menos Asi Lo Vaticina Gvg Capital 5

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No es que les esté diciendo que aquí debamos optar por acometer el mismo totalitarismo liberticida en internet, al contrario: para preservar nuestro sistema de libertades y nuestros valores más europeos (tanto en Internet como fuera de ella), deberíamos ir haciéndonos una idea de qué llevan en mente como siguiente paso las potencias en guerra socioeconómica, porque va a ser por ahí por donde nos ataquen a continuación para derribarnos y hacernos suyos. No cometan el tan típicamente medieval error de creerse a salvo desde la aparente seguridad de la atalaya de la fortaleza europea, porque lo cierto es que la nueva forma de asedio socioeconómico es socavar los pilares maestros del muro que sustenta nuestras democracias y nuestros sistemas socioeconómicos, y para ello se utiliza la tecnología y los gigantes tecnológicos como ariete.

La mejor forma de exterminar al enemigo minimizando munición es hacerlo sin que éste sea si quiera consciente de su incierto destino. Es por ello por lo que, a la vez que nos atacan sin piedad, nos mantienen aletargados con una propaganda que cambia el foco hacia otros temas que de paso nos enfrentan entre nosotros mismos. No se crean inexpugnables, nadie lo es, y, de hecho, en esta guerra ciber-social y socioeconómica, en la que el campo de batalla son nuestras mentes, vamos claramente perdiendo. Corremos el riesgo cierto de ser los siguientes en caer. Por ello resulta totalmente esencial que apuntalemos nuestros muros defensivos con la tecnología como argamasa de futuro, y para ello debemos alumbrar nuestros propios gigantes tecnológicos europeos, que defiendan nuestros valores, y que no se dejen dirigir por los intereses hostiles.

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